A pesar de que muy probablemente la Corte Suprema tucumana, integrada por jueces amigos del gobernador José Alperovich termine por revocar la decisión de la Cámara en lo Contencioso Administrativo que declaró la nulidad de las elecciones de gobernador y ordenó convocarlas de nuevo, el daño ya está hecho y no solo alcanza a los comicios de Tucumán.
La histórica decisión de la Cámara termina de echar un más pesado manto de sospecha sobre las ya muy cuestionadas y polémicas elecciones de Tucumán en lo que fue uno de los procesos electorales más cuestionados de la historia.
El fallo de significa también, facticamente, un duro desafío a la Presidente quien tan Sólo 24 horas antes, había emplazado por Cadena Nacional a la oposición a reconocer el triunfo de su ex ministro de Salud Juan Manzur, a quien en la misma cadena nacional había ungido públicamente como el gobernador electo. fue, si se quiere un acto de refutación de las más duras que le ha hecho el poder del estado que tantos dolores de cabeza le ha generado.
El manto de sospecha cae también sobre todos los próximos comicios a realizarse. Si ya existía algún grado de descreimiento en el sistema electoral por parte de los electores, con el reciente fallo y la exposición de una metodología fraudulenta que superó todas las expectativas, esa desconfianza está alcanzando alturas inusitadas. Así lo revelan los recientes sondeos de opinión.
Ni hablar del efecto demoledor que tendrá el fallo sobre los puntos que Scioli necesita para no enfrentar una segunda vuelta.
La famosa trampa del robo de boletas quedó como una práctica de monaguillos frente a las prácticas fraudulentas que argumentó la Justicia tucumana para declarar la nulidad de las elecciones. Se quemaron urnas, se falsificaron los resultados de las actas en los telegramas que envió el Correo y se compró a los fiscales de la oposición. Y lo peor, hubo manipulación del escrutinio provisorio y del definitivo, ya que se habla también de sobornos a los fiscales opositores.
En caso de que esto pueda parecer poco, un supuesto corte de luz destruyó las grabaciones de seguridad de las urnas que permanecían guardadas esperando el escrutinio definitivo.
A tal punto llegaron las maniobras fraudulentas que el fiscal general federal de Tucumán, Gustavo Gomez, había adelantado a principios de ésta semana que debido a las acciones comprobadas se hacía necesario convocar a nuevas elecciones.
El próximo domingo se celebrarán elecciones en Chaco donde se descubrió que en el padrón hay 10.000 inscriptos de forma irregular. Siete mil de ellos no figuran en ningún registro del padrón nacional argentino. Tres mil están anotados en el padrón del Chaco, pero no en el padrón nacional. Hay personas en el padrón chaqueño con 120 años de edad. Los muertos han vuelto a votar. La cifra de 10.000 significa el 2% del electorado chaqueño. Es decir, la oposición comenzará los comicios perdiendo por el 2 por ciento.
Con éste escenario, y con la eventual revocación del fallo de la Cámara en lo Contencioso Administrativo de Tucumán por parte de una Corte Surpema provincial integrada por jueces amigos del gobernador, el país se prepara para asistir a los comicios del 25 de octubre.
Si bien a la oposición aun le quedaría abierta la instancia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, si es que se revoca el fallo de nulidad de las pasadas elecciones. Hasta ahora, La CSJN ha decidido cuando se trató cuestiones electorales provinciales solo cuando se requirió una interpretación de la Carta Magna; como ocurrió con Santiago del Estero cuando se le prohibió una nueva reelección al gobernador Gerardo Zamora, quien terminó colocando como candidata a su esposa.
En el caso actual, la CSJN podría llegar a hacer una nueva interpretación de la Constitución, a partir de la comprobación del fraude en que se basó la Cámara en lo Contencioso para anular las pasadas elecciones y ordenar una nueva compulsa. La Ley Fundamental establece que los argentinos eligen a sus gobernantes en elecciones libres; es la primera garantía de la democracia, el derecho al voto. Con este criterio, la CSJN no tendría motivo para desestimar una eventual apelación de la oposición.
Por ahora todo parece indicar cómo fallará la corte tucumana, y habrá que esperar si la CSJN decide tomar éste caso. Independientemente de esto último, si es que la corte tucumana revoca el fallo, lo cierto es que Juan Manzur estaría asumiendo en diciembre con una la legitimidad por el piso.
Esto sucede a solo 40 días de las generales de octubre.















