Por Jorge Lindon || La intempestiva convocatoria a elecciones de la Cámara del Tabaco de Jujuy en la etapa más crítica para el productor (cosecha), donde la gestión de los recursos (más de $220 millones pendientes) resulta vital para sostener la actividad. sorprendió a los tabacaleros; quienes consideran en gran medida una irresponsabilidad descuidar la gestión del FET, poniendo en riesgo el desempeño productivo.
Si bién con la llegada del nuevo gobierno “Cambiemos” se presumen medidas alentadoras para el sector tabacalero, nuevamente movidas intestinas comprometen la actividad, dejando el sol de la rentabilidad en un horizonte cada vez más lejano.
La convocatoria de la Cámara del Tabaco, que es sin reproche a derecho, podía haber esperado unas semanas más, hasta lograr las transferencias proyectadas para el ejercicio que cierra, con cuyos recursos cuentan la mayoría de los tabacaleros para encarar la cosecha; pero sin embargo los resultados negativos del oficialismo, parte del cual se encuentra entrelazado con la institución, decidieron apurar el trámite de renovación de autoridades para consolidar un espacio de decisiones y control de recursos importantes.
Según manifestaba durante el año él actual presidente, garantizaba la normalización de las transferencias, dando señales de agotamiento, por el cual se presumía según sus propias dubitaciones, que su ciclo estaba terminado.
Pero, al parecer, con los objetivos inconclusos para esta campaña, hubo un pedido superior que predispone al actual presidente a seguir al frente de la institución, encabezando una de las dos listas que esta noche se presentarían para competir.
Entre los ofuscados productores, surge la crítica del mal momento escogido, nadie se opone a que haya elecciones, pero consideran un despropósito la convocatoria cuando hay todavía obligaciones por cumplir, sin las cuales están al borde del fracaso financiero.
La generalidad no entiende la decisión del ente gremial, que con una actitud mezquina, se reprueba a si misma anticipando una derrota por arrogancia y privilegios sectarios, al ser indiferente a las verdadera y urgentes necesidades financieras de los productores.
Se espera conocer en horas, las listas que se presentarán, donde ya se dejó de hablar de unidad, por lo que se presume habrá solo dos. Si bién hay enojo con la actitud de la Cámara del Tabaco, la otra lista que podría ser impulsada desde Cooperativa de Tabacaleros, será observada puntillosamente por los productores si no acierta en la oferta de sus candidatos, ya que la credibilidad y la coherencia de las propuestas, estarían cuestionadas si se entiende que la misma es una extensión del actual oficialismo de cooperativa.
En consecuencia, la búsqueda de una alternativa sólida en la Cámara del Tabaco, se torna una encrucijada, donde resultará una tarea muy fina para que los productores acierten, para aprovechar los anuncios nacionales de baja de retenciones, menor presión fiscal y apoyo a las exportaciones, que con un dólar competitivo podría generar la rentabilidad merecida de una economía regional demasiado castigada.
Cuesta creer que por ahora La Cámara del Tabaco no hizo la lectura adecuada de la situación de sus representados, dejándolos en una posición de debilidad (necesitan financiamiento para levantar la cosecha) o tal vez la maniobra fue deliberada, pasando a ser, pese a ser un derecho, el acceso al FET la tajada extorsiva en las elecciones para permanecer en el mando.















