El Obispo de Jujuy, Monseñor César Daniel Fernández, conversó con NOTINOR.COM sobre la visita del Papa Francisco a Latinoamérica.
¿Cómo analizan uds. la visita del Papa, Ud. pudo verlo, hablar con él?
Lo que tenemos que mirar es la totalidad de su gira por Latinoámerica, los 7 u 8 días que estuvo por la zona. Ha visitado, como sabemos, tres países. A lo largo de esos días ha desplegado una actividad muy interesante, nos ha dejado unas enseñanzas que todavía necesitamos sentarnos a leerlas bien y sacar todo el provecho. Lo primero que nos queda son sus gestos, las imágenes de las multitudes en los lugares por los que estuvo. Los que dijo fue muy importante, el mensaje en cada uno de esos lugares a la sociedad civil, los agentes pastorales, los miembros de la Iglesia, los ámbitos de las cárceles. En cada una de esas visitas hay un mensaje que merece que le prestemos atención.
¿Cómo fue su experiencia personal al viajar con un importante grupo para ver a Francisco?
Particularmente, yo pude participar en Santa Cruz de la Sierra, en la Misa que celebró ese jueves por la mañana en esa ciudad, y luego por la tarde en un encuentro que hubo en un gimnasio inmenso con religiosas, religiosos. En un momento pasaba el Papa por el pasillo y me vio, junto a otro Obispo argentino, y se detuvo a saludarnos, y fue la oportunidad que tuve de darle un abrazo.
Algunos de los mensajes que estuvo difundiendo el Papa en esta visita fueron bastante innovadores y quizá polémicos ¿Cómo analizan esos mensajes, saben si han causado algún malestar en ciertos sectores de la Iglesia?
Primero el Papa cuidó mucho de recordar, porque a veces el tiempo nos hace olvidar o ante las circunstancias más actuales pueden pasar desapercibidas, pero el Papa Juan Pablo II ya había pedido disculpas a los aborígenes, cuando se cumplieron los 500 años de la Conquista y la posterior evangelización; en esa oportunidad el realizó un balance de la misión evangelizadora. Y, repito, hizo un pedido de perdón por las cosas que no estuvieron bien. En ese sentido hay que separar lo que fue la Conquista por parte de la Corona de España, y la evangelización, porque los conquistadores vinieron con los religiosos, los frailes. La Iglesia ha llevado adelante una misión hermosa de evangelización, en estos pueblos, y también de denuncia en relación a situaciones de atropello, de los encomenderos por ejemplo. Yo estuve justamente repasando en estos días y las denuncias fueron muy contundentes al momento de decir las cosas que realmente estaban mal. Ciertamente eso no alcanzó para frenar los atropellos que fueron muy grandes, atropellos que fueron cometidos por soldados, por conquistadores que eran bautizados, no fue un fraile el que mató o doblegó a alguien, pero eran católicos y bautizados, y bueno, como todos los cristianos, hemos cometido nuestros pecados. Es por eso que hay que hacerse cargo.
¿A usted le sorprendió esta nueva postura de Francisco?
Yo conocía esta intención de él, lo habíamos hablado en otra oportunidad, estando él ya en Roma, sabía que estaba esperando la oportunidad para decir las cosas como las dijo, y me parece que el contexto fue muy justo. Tampoco hay que silenciar que hubo gente valiente en ese contexto histórico que dio la vida por los aborígenes, hay que ser justos, una cosa no invalida la otra, el atropello merece nuestro repudio y condena, y la gente que dio la vida en l tarea evangelizadora y denunció merece nuestra valoración y respeto. Es posible que haya gente que les guste más o menos estas cosas, que crean que es una debilidad de la Iglesia reconocer que hizo cosas mal, y se puedan sentir mal, es comprensible también. Pero esto en general está asumido por la mayor parte de la Iglesia, con motivo de los 500 años hemos reflexionado sobre este tema. Puede haber una resistencia en algunos, en aceptar estas cosas pero son pequeñas minorías.
¿Cree que la venida del Papa ha despertado una nueva "oleada" de fe y religiosidad en las personas?
Yo creo que sí. Uno lo percibe viéndolo en la gente sencilla, todavía se escuchan ecos, en la gente común, en la prensa, y evidentemente tuvo su importancia. La Iglesia ha encontrado en el Papa Francisco, un gran comunicador del mensaje de Jesús, y que lo sabe hacer con gestos, con palabras, bueno, a nosotros nos llega tanto, no sólo por la cercanía de ser "connacionales" si no también por el lenguaje que él utiliza, un lenguaje directo, sencillo. Nosotros lo percibimos con una sensibilidad muy fuerte. Todo eso lo está convirtiendo poco a poco en una personalidad de la cual el mundo difícilmente podrá olvidar, en estos temas que hacen a la vida de la Iglesia, pero en tantos otros también que hacen a la vida cotidiana, como por ejemplo lo relacionado con la última encíclica, tan hermosa, sobre el cuidado de la tierra.















