Tras el trágico fallecimiento de la menor Yanina Colque en ocasión de los festejos de Día del Amigo en el boliche Akropolis, surge que existe una situación de responsabilidades compartidas entre el propietario del boliche, los padres de la víctima, y en mayor medida de la Municipalidad de San Salvador de Jujuy por no haber cumplido con las obligaciones que tiene a cargo, en una órbita en la que tiene jurisdicción y competencia para cumplir y hacer cumplir las ordenanzas vigentes en cuanto a entrada de menores a boliches bailables donde se expende alcohol, entre otras normas que se omitó cumplir y hacer cumplir.
Así lo considera el concejal justicialista Guillermo López Salgado, quien evaluó la grave responsabilidad que pesa sobre la municipalidad en el luctuoso hecho que terminó en una muerte evitable de una joven que no debió estar en donde sufrió el trágico accidente que terminó con su vida.
¿Qué opinión tiene de lo ocurrido el fin de semana pasado en Akropolis?
Frente a este hecho, indudablemente una tragedia que pone a toda la sociedad en vilo, parecería que se tiene que producir un hecho de esta naturaleza para que los diferentes actores de la noche, de los boliches bailables, y quienes tienen que controlar el cumplimiento de las normas legales, tomen conciencia.
¿Existe responsabilidad del municipio?
Indudablemente. Si en algo ha fracasado la gestión de Chuli Jorge es en los controles. Hablo de los controles en general. Es nula, o muy poca, la actividad municipal en cuanto a los controles que deben realizarse, no solo en los boliches bailables. El tema de los controles a los boliches bailables no es la excepción a la falta de interés en el control. Hay ordenanzas donde el departamento ejecutivo, si ve que no va a hacer cumplir o cree que las ordenanzas son inútiles, tiene la mayoría suficiente en el Concejo Deliberante para derogarlas como ha sucedido en otros casos. Por ejemplo al ejecutivo no le interesó una ordenanza vigente, que Jujuy sea declarada ciudad Pro-Vida, y la mayoría en el Concejo Deliberante la derogó.
¿O sea que las normas vigentes que se incumplen deberían ser derogadas si no hay voluntad o posibilidad de cumplirlas y hacerlas cumplir?
Lo que quiero decir es que no se puede tener leyes dentro del éjido municipal, que son las ordenanzas, y no hacerlas cumplir.
¿Cuáles son las ordenanzas aplicables en éste sentido?
Hay ordenanzas vigentes que claramente establecen, la prohibición de la entrada de menores de 18 años en locales bailables donde se vende alcohol; para los menores está previsto el matinée y otras variantes para diversión de los menores de 18 años. Hay ordenanzas que prohíben absolutamente la venta de alcohol a menores de edad, y esto no solo alcanza a los boliches. Luego hay otras ordenanzas específicas de la actividad que deben cumplir estos establecimientos, como las medidas de seguridad y no superar la capacidad con que fue habilitado el local. Y finalmente hay ordenanzas que regulan la actividad; hay muchos negocios que se habilitan para una cosa pero terminan funcionando en una actividad para las que no fueron habilitadas. Nada de esto se controla.
¿Qué responsabilidad le cabe al municipio y al intendente?
Más allá de que se dijo que la menor que falleció estaba alcoholizada, es tarea investigativa del fiscal y del Poder Judicial para que se establezca la responsabilidad civil y la responsabilidad penal. Pero independientemente de esto, está claro que la Municipalidad no realiza controles del cumplimiento de éstas ordenanzas, de una jurisdicción y competencia que le es propia. No controla que no ingresen menores a los boliches, no controla que no se venda alcohol a los menores, no controla que los establecimientos habilitados para la explotación comercial de una actividad funcionen en la actividad para la que no están habilitados, y no controlan que se cumpla con la capacidad de personas indicada en la habilitación. Entonces indudablemente hay una gran responsabilidad del Municipio por cuanto no se ha cumplido con los deberes y obligaciones que se tiene a cargo.
¿Qué hay del empresario, de los padres de la niña?
Por otro lado, también hay responsabilidad de las confiterías bailables, no solo éste boliche, sino la generalidad de los boliches que no cumplen con las ordenanzas que exigen normas de seguridad muy específicas, sobre todo la de tener contratado el servicio de emergencias, la ambulancia; el número de encargados de seguridad por asistentes. Y no cumplen con proveer que para eventos como lo fue la celebración del Día del Amigo, fechas en la que se espera más público que un fin de semana normal; no toman los recaudos de contratar más seguridad, más adicionales. Esto hace a la responsabilidad de los dueños de las confiterías bailables. La Policía realiza controles en las rutas; evidentemente no son suficientes. Es una responsabilidad compartida, los dueños de los boliches conocen, o deben conocer, las normas de aplicación. La Municipalidad les ha notificado cuando se les otorgó la habilitación. Pero también es responsabilidad de la Municipalidad el controlar al empresario, con controles periódicos, para ver si se están cumpliendo las normas vigentes. Para esto la Municipalidad tiene el poder de policía, para controlar, para intimar o apercibir o para sancionar cuando se observa el incumplimiento.
¿Por qué falla la Municipalidad en controlar? ¿O se ha claudicado el deber de controlar?
Es decir que la gestión municipal de Chuli Jorge, lamentablemente las alternativas que hemos presentado para poder colaborar con una solución tendiente a por lo menos aminorar todas las problemáticas surgidas de la noche. Es decir, que la Municipalidad solo se limita a darle la habilitación al dueño del boliche, y luego se olvida de que hay otras normas que tiene la obligación de controlar y hacer cumplir. Nadie dice que tienen que hacerse todos los viernes o sábados, pero hay que tener la mínima inteligencia de organizar controles esporádicos permanentemente, no siempre al mismo boliche, se puede ir rotando, variando, de manera que los controles sean sorpresivos. También hay que hacer controles cruzados ¿qué significa ésto? que los funcionarios que han sido puestos por el intendente deben ser controlados por otros inspectores que caigan sorpresivamente. Lamentablemente la corruptela y la venalidad es algo que está a la orden del día. Si no se hacen estas inspecciones cruzadas no se tiene la certeza de que los inspectores que hayan intervenido en una inspección lo hayan hecho adecuadamente. Claro que debemos presuponer que los inspectores son gente honrada y honesta; pero cuando uno escucha en la calle, permanentemente, que hay confiterías o boliches que se benefician con inspectores que miran para otro lado, o que se prestan a perseguir a los competidores, o a los que no hacen "la contribución", eso lo tienen que ver los responsables de las distintas áreas del municipio... entonces se hace necesario que se envíen inspectores que hagan estos controles cruzados para que controlen a los que tienen que controlar. Nada de esto se hace, ha fracasado esta política en general en todas las áreas, en el control edilicio, comercial, bromatológico, sanitario, tránsito. Son asignaturas en las que está aplazada esta gestión y será tarea de todos revertirla en las urnas si es que se quiere una ciudad mejor. Tiene que haber una coordinación de acciones con la policía de la provincia, tiene que haber una concientización y colaboración de los padres de los menores también. Es una situación compleja.
¿Será que hace falta personal para realizar las tareas de control que debe llevar adelante la Municipalidad?
Personal es lo que sobra. Ahora el personal que realiza efectivamente los controles no es suficiente porque el resto está abocado a tareas políticas, tareas que no tienen nada que ver con la función de la repartición en la que están ocupando un puesto de trabajo. Por eso se ven las calles como se ven; hay un desorden, una anarquía, y creo que lamentablemente esta falta de controles y esta permisividad del intendente Chuli Jorge, que permite que cada uno haga lo que quiere en la vía pública, se traduce en vendedores ambulantes que no ambulan y se adueñan de la vereda, cortan calles, y tenemos la ciudad como la tenemos.
¿Trae algún perjuicio a la municipalidad la ligereza o la falta de controles?
La falta de controles también afecta a las arcas de la municipalidad. Este ejecutivo muchas veces se queja de la falta de recursos, pero si la Municipalidad llevaría adelante los controles y aplicarías las ordenanzas en forma más regular y rigurosa se podrían generar mayores ingresos y se corregirían muchas conductas. El área de Hacienda debería preocuparse para que lo que le corresponde a la municipalidad por venta de entradas, o lo que se genera a través de las multas por incumplimiento o inobservancia de las normas.
¿Cómo es la situación de los emprendimientos nocturnos? ¿están todos habilitados debidamente?
Habría que investigar la cantidad de boliches, bares, confiterías y demás emprendimientos nocturnos para verificar si funcionan con habilitación permanente, o provisoria, si la habilitación provisoria es algo que se le otorga indefinidamente o si se hacen cumplir los plazos para dejar un negocio habilitado permanentemente como debe ser. Además, hay algunos empresarios que logran la habilitación para explotar determinada actividad, pero terminan haciendo otra cosa, otro tipo de explotación para la que no están habilitados. Por ejemplo se sabe de muchos emprendimientos que tienen habilitación de confitería o sandwichería, y terminan convirtiéndose en un bar o un pub, y ese es otro tipo de explotación, con otros requisitos y normas que cumplir. Muchos funcionarios y responsables del ejecutivo Municipal son conscientes de ésta realidad, pero no vemos que se tomen cartas en el asunto. Se nota mucha pasividad, permisividad, como que de alguna manera desde esta gestión la Municipalidad ha bajado la guardia, y proliferan negocios que están totalmente en la ilegalidad como los famosos "after".
¿Desde el Concejo Deliberante se ha tratado de tomar conocimiento de éstas irregularidades y negligencias?
Yo tengo muchos pedidos de informes presentados y viendo que cualquier posibilidad de interpelación de funcionarios fracasan porque todo depende de la mayoría del bloque de la UCR, terminé optando para que, a través del Concejo Deliberante, se invite a los funcionarios a las reuniones de las comisiones, que son reuniones menos formales. Pero nunca hemos conseguido que concurran ni el intendente, ni sus secretarios. A lo largo de éste año y del año pasado, he formulado varios pedidos de informes, y lamentablemente no hay una voluntad de comparecer y responder a nuestras preguntas. De 160 pedidos de informes que lleva el bloque del Partido Justicialista, solo nos han aprobado 1, hace poquito.
¿Esta situación ameritaría una interpelación al intendente o a alguno de sus funcionarios?
Esta situación ameritaría que espontáneamente la semana que viene se presente el intendente, o al menos alguno de los secretarios del departamento ejecutivo para conversar con el Concejo Deliberante para que un hecho luctuoso como este no se vuelva a repetir. Es una responsabilidad del ejecutivo municipal, no creo que pase por cambiar el régimen vigente, o endurecer las normas, sino que pasa por hacer cumplir lo que tenemos vigente.















