¿Cómo llegó Encuentro Jujeño a integrarse en el gran Frente Opositor que lidera Gerardo Morales?
Nuestro Partido Encuentro Jujeño, de reciente formación, de origen peronista, es una de las 10 fuerzas políticas que están integrando éste frente Cambia Jujuy que tiene entre sus postulados la recuperación de todo aquellos que se perdió en éstos últimos años, que ha sido mucho. Vemos en Cambia Jujuy una potencia extraordinaria porque se ha reunido todo el arco opositor. Pero más que un arco político opositor un arco político que propone cosas; tenemos la idea de poder representar a la mayoría de los jujeños con una visión clara de saber qué es lo que hay que hacer.
¿No se ha perdido la identidad peronista de Encuentro Jujeño al integrarse a un frente en que lidera el radicalismo?
En la diversidad y la pluralidad de la conformación de éste frente donde hay peronistas, radicales, socialistas, hay gente del PRO, y gente de otras expresiones que tal vez no tienen ni una ínfima afinidad ni siquiera con el radicalismo o entre sí. Pero ahí está la fortaleza, porque es un abanico bastante abierto, generoso. Es una síntesis superadora en la que nadie tiene por qué perder la identidad. Lo que hemos hecho no es arriar nuestras banderas, sino poner en un sitial más alto a la bandera de Jujuy y a la bandera argentina. Hemos encontrado coincidencias más allá de las diferencias.
¿cómo conviven en un espacio posturas, ideologías y visiones de la política tan disímiles y hasta antagónicas entre sí; sin ir muy lejos, tanto el radicalismo como el peronismo son corrientes que en algún momento se identificaron con el movimiento nacional, mientras que por otro lado hay una fuerza internacionalista como el socialismo, o neoliberal como el PRO?
Yo creo que éstas ideologías que uno se autoatribuye, son muchas veces las excusas que en muchas oportunidades se esgrimieron para no sentarse en una mesa que tenga un fin superior y común, para ponernos a trabajar sobre los problemas que nos afectan, quedándonos en la comodidad de la crítica. Lo más fácil en este mundo es criticar y no hacer nada, y siempre descalificar a los demás. Nos hemos planteado si existía la posibilidad de que Jujuy viva mejor, y si existe. Existe la posibilidad de que nos reunamos porque más allá de las diferencias, tenemos coincidencias; como lo dice el viejo apotema del peronismo: “primero la Patria, después el movimiento y por último los hombres”. Si Perón se dio un abrazo con Balbín y dijo que “para un argentino no había nada mejor que otro argentino”, entonces yo digo, y nosotros decimos, que “para un jujeño no hay nada mejor que otro jujeño”.
En ésta síntesis superadora de diferencias donde se encontraron coincidencias ¿qué es lo que merece subrayarse para identificarlos?
Las expresiones políticas jujeñas nos hemos expresado de ésta manera y nos hemos puesto de acuerdo en los puntos comunes. ¿Qué es lo que le sobra y le falta a Jujuy? ¿Le falta trabajo? le falta trabajo. ¿Le sobra violencia? le sobra violencia. ¿Le falta salud? le falta salud. ¿Le sobra prepotencia? le sobra prepotencia. ¿Le falta un plan de gobierno? le falta un plan de gobierno. ¿Le sobran excusas para no gobernar? le sobran. ¿Le falta honestidad? le falta honestidad. Entonces, entre lo que le sobra y lo que le falta, nosotros nos quedamos con las cosas que Jujuy necesita, y Jujuy necesita un gobierno decente. Jujuy necesita un gobierno comprometido, de jujeños para los jujeños, que quieran bien a Jujuy, que tenga por encima de las aspiraciones legítimas que puede tener toda persona, a la idea superadora del momento que vivimos. Porque este es un momento de emergencia.
¿Hubo algo más que la idea superadora que los haya decidido a olvidar diferencias y encontrar coincidencias?
Hubo, y hay, una voluntad mayoritaria que reclama el cambio, y es la que en definitiva está impulsando esto. Porque se podrán juntar muchos dirigentes que no dirigen a nadie o que no son representativos de la gente, y no pasará nada. Aquí sucede todo lo contrario, es el gran consenso de las mayorías silenciosas de nuestro pueblo. Yo en mi caso personal, cuando insinuamos a establecer un vínculo abierto, generoso plural, con otras fuerzas políticas, antes de preguntarle a nadie empecé a consultarle al Pueblo. Porque la voz del pueblo es la voz de Dios. La calle todos los días nos da la razón por lo que nosotros hemos hecho.
¿Y qué le decía la “voz de Dios”?
Nos decía la gente, con sus palabras, más o menos en síntesis, "déjense de macanear, muchachos; pónganse de acuerdo; Jujuy está esperando que ustedes se pongan de acuerdo en algo para ver si son capaces de hacer algo y no andar cacareando tanto", y no creerse los ombligos del mundo".
¿Fue fácil encontrar coincidencias y superar las diferencias?
Son cosas que nos suelen suceder; uno cree que está enojado o enfrentado con fulano o con mengano, pero después de reunirse y conversar resultan que los odios no eran tales y, en un par de reuniones más terminamos de chanchos amigos. Lo que quiero decir es que nos hemos puesto con mucha madurez a pensar, no en nuestros problemas personalísimos sino en la posibilidad de un gobierno que tiene muchos lugares donde van a poder participar todos aquellos hombres y mujeres que estén, sobre todo en esta etapa fundacional del proceso transformador que Jujuy hace rato necesita.
¿Y si fue tan fácil, cómo no se ha hecho antes?
Si esto no se ha producido antes ha sido por la propia soberbia, la propia incompetencia, los propios egos que no nos han permitido superar las barreras de la mediocridad. Hoy yo creo que con los resultados que están a la vista: una gestión que deja mucho para desear, hay un Jujuy que necesita insertarse al mundo del trabajo, de la cultura, de la educación, de la salud, y que a través de todas estas cosas la gente pueda tener esperanza de tener un porvenir. En todo esto hemos coincidido y ¿quién no quiere lo mejor para Jujuy?
¿Y ahora cómo vislumbra el futuro?
Antes, cuando estabamos separados, y cada uno estaba en su partido, teníamos que debatir diez contra diez. Ahora que nos juntamos ésos diez, esos diez coincidimos en nuestras expresiones y ahora tenemos un solo adversario. Digo adversario porque no es enemigo. Los enemigos son la pobreza, la miseria, la intolerancia, y la violencia con que se ha ejercido la política. En este caso, son nuestros adversarios aquellos que han promovido y promueven todo este tipo de políticas que han lastimado y dañado tanto el cuerpo social de nuestra provincia y nos ha debilitado en muchos aspectos al punto que hoy Jujuy es una provincia que está débil. Lo que nosotros estamos construyendo es una alternativa posible, viable, generosa, amplia, inteligente, que además va a tener la característica de que se va a poder gobernar a futuro, somos la garantía de la gobernabilidad. Porque entre todos, así como decía el General Perón: “los hombre son buenos y si se los controla son mejores”, aquí somos muchos los que nos iremos a controlar entre todos para ver si Jujuy tiene alguna vez el mejor gobierno de todos los tiempos., Yo creo que eso es lo que viene, y esto nos tiene que encontrar unidos, o sino seguiremos dominados como hasta ahora.















