Más de 8 mil personas por año cruzan a Bolivia para someterse a intervenciones en los ojos. Y ahora una misión de "médicos" jujeños becados por Cuba, enrolados en la misión "Milagro" atenderán en nuestra capital a personas que debido a los altos costos de este tipo de cirugías, no tienen posibilidades de acceder a un tratamiento adecuado.
"Nadie sabe si son médicos", afirmó a NOTINOR.COM el Dr. Ernesto Ferrer, vicepresidente del Consejo Argentino de Oftalmología, con respecto a la atención que brindan cubanos en la zona fronteriza, del lado del territorio boliviano, y ahora en Jujuy.
"Estos "médicos" son egresados de la ELAM, Escuela Latinoamericana de Medicina, no es una universidad, es una escuela. Esto lo empezaron los cubanos, mucho después de la Revolución, para hacer un gran negocio; pregonaban que curaban enfermedades incurables, como la retinopatía, si hablamos de oftalmología, pero también estas falacias las afirmaban con enfermedades que corresponden a otras especialidades", señaló Ferrer.
Según explicó Ferrer, estos supuestos galenos "ni en la Argentina, ni en Bolivia ni en Colombia están registrados. Ingresan a los países por acuerdos de gobierno". Por lo tanto, los profesionales dudan de que, realmente, se trate de personal idóneo para realizar este tipo de operaciones. Para él, sólo se trata de "un programa de implementación ideológica, no tiene otro fin".
Por otra parte, destacó que se han registrado gran cantidad de casos en los que argentinos operados por estos cubanos no han tenido los resultados esperados, por lo que se vieron obligados a concurrir a las guardias de los hospitales zonales para tratarse. "Y los saturaban", agregó.
"Hubo un caso de un legislador jujeño que tuvo que llevar 3 veces a su esposa a Cuba; lo habían ilusionado con la cura de una enfermedad incurable, y claro, alguien que tiene un cáncer intratable e incurable, de repente le dicen que hay una posiblidad de una cura, y bueno, si tiene los medios hará lo posible para acceder a esa posibilidad... pero a este hombre le prometieron, le aseguraron, le vendieron que tenían la cura para la retinosis pigmentaria, que es una degeneración genética incurable. Este señor tuvo que vender su casa, le costó algo así co0mo 30 mil dólares", advirtió y agregó "Así también los cubanos afirman que pueden curar el cáncer con el veneno del alacrán azul, que pueden curar la clavicie, y otras enfermedades que la medicina aun no ha encontrado ni tratamiento ni cura"". "Ilusionan a la gente", concluyó.
"Hay gente de jujuy que fue intervenida en Bolivia, y les han provocado graves problemas, les han empeorado la situación, tengo casos hasta de denuncias, hubo incluso intendentes que irresponsablemente llevaron gente en colectivos a operarse", dijo el Dr. Ferrer.
"Engañan a la gente, no curan las cataratas. Acá la gente le dice cataratas a una carnaza, que es una enfermedad tumoral del ojo muy común en el norte, parecida a las cataratas pero se llama terigio, que es provocada por la exposición en áreas soleadas, polvorientas, arenosas o de mucho viento", señaló Ferrer y agregó, "ni aun para un procedimiento simple de ese tipo están capacitados estos supuestos médicos cubanos".
Señaló también que así como en la Argentina hubo reclamos públicos de asociaciones profesionales contra estos presuntos médicos, ocurrió lo mismo en otros países de Latinoamérica.
UN GRAN NEGOCIO
Ferrer señaló que detrás de la medicina cubana hay un gran negocio.
En efecto, el 27 de enero del 2012 se firmó en Caracas el ACUERDO DE COMPENSACIÓN DE DEUDAS, entre PDVSA y el Banco Nacional de Cuba, conocido como Intercambio de Bienes y Servicios del Cuarto Trimestre Año 2013, mediante el cual Cuba le cobra a Venezuela los servicios médicos prestados en el último trimestre del 2011.
En el citado Acuerdo se lee:
“Que los servicios prestados por parte de la República de Cuba, comprendidos entre el 1º de octubre de 2011 al 31 de diciembre de 2011, alcanzan la suma total de Un Mil Doscientos Setenta y Cinco Millones Nueve Mil Ochocientos Veinticuatro dólares de los Estados Unidos de América con Cincuenta y Cinco Centavos (USD 1.275.009.824,55), según consta en las facturas emitidas por la Misión Médica Cubana radicada en la República Bolivariana de Venezuela”4
En pocas palabras, Cuba le cobra 1.275 millones de dólares a Venezuela por 92 días de servicios médicos, lo que indica que Venezuela pagó a los “solidarios, desprendidos e internacionalistas hermanos cubanos”, fieles seguidores del ejemplo del médico Ernesto Che Guevara, la módica suma de 13.858.695,65 de dólares diarios.
Para que se entienda más claro: Por cada día de asistencia médica, Venezuela pagó, no a los médicos sino a la burocracia cubana, TRECE MILLONES OCHOCIENTEOS CINCUENTA Y OCHO MIL SEISCIENTOS NOVENTA Y CINCO DOLARES CON SESENTA Y CINCO CENTAVOS en el último trimestre del 2011."
Cuba tiene este tipo de "acuerdos de compensación de dueda" con varios países, incluyendo el nuestro. La deuda cubana con Argentina data de la tercera presidencia del Juan Domingo Perón, cuando el ministro Gelbard dispuso de un préstamo inicial de u$s 1.000 millones de dólares, que nunca fueron pagados. Años después la diplomacia cubana negoció con nuestro país la devolución en especie, es decir con servicios médicos.
LA FALACIA DE LA MÁGICA MEDICINA CUBANA
En Cuba no se dan cifras de la cantidad de personas que viven en la pobreza. Los medios oficialistas, especialmente la TV, se empeñan en negar que existan cubanos que viven en la penuria. La falacia del bienestar cubano se cae por si solo cuando se sabe de cubanos que prefieren emigrar a Estados Unidos en una balsa -salir de Cuba está prohibido- arriesgándose a perecer ahogados en el océano, o ser devorados por tiburones, antes que seguir viviendo bajo el régimen castrista.
La propaganda oficialista se jacta a diario de que Cuba es una potencia médica. "Una gran mentira, otra de tantas mentiras con que engañan a la gente", señaló el Dr. Ferrer.
En los hospitales infantiles de La Habana, según información de los mismos médicos, los salones de operaciones solo funcionan para casos de urgencia.
"Cuba no es ninguna potencia médica, ni en la formación de médicos, ni en investigación" aseguró Ferrer. "Existen, claro, clínicas del Estado, a la que no accede el ciudadano común, que son "vendidas" en el exterior como "de avanzada", pero no tienen nada de especial", indicó y agregó. "Esas clínicas son utilizadas por extranjeros que pagan enormes sumas de dinero por clínicas que no tienen nada de espécial, compáradas con las verdaderas clínicas de avanzada.. en Argentina tenemos muchas clínicas que son infinitamente mejores que cualquier clínica cubana", explicó y subrayó: "Es lo que se conoce como "turismo médico", algo que aprendieron a explotar bien los cubanos desde que la URSS le cortó los víveres".
"Lo único que le pido a la gente es que no crea en la magia: la magia no cura", finalizó el Dr. Ferrer.















