Apenas fue anunciada la intención del oficialismo de avanzar con una reforma política que abarcaría dos aspectos, la reforma constitucional y la modificación del código electoral, el principal referente del radicalismo local, el senador Gerardo Morales, cerró toda expectativa a un acompañamiento a la propuesta de parte de los diputados provinciales de la Unión Cívica Radical.
Al respecto, pudimos dialogar con el diputado provincial Pablo Baca, quien brindó a NOTINOR.COM un vistazo de qué es lo que piensan en el bloque radical de la Legislatura, y qué es lo que harán en caso de que el oficialimso avance con la modificación del código electoral "aplicando el físico" -según lo anunciara el ministro Matuk-, ya que la puerta a la reforma constitucional quedó cerrada, al menos por ahora, tras la negativa de Isolda Calsina y Alejandro Snopek.
¿Cómo ven en el radicalismo la iniciativa de reforma política anunciada por el oficialismo?
Por un lado, lo que se refiere a la reforma de la constitución, nosotros pensamos que para hacer una reforma no se debe hacer lo que se está planteando; yo lo veo como un tema de entretenimiento, una especie de opereta que está haciendo el oficialismo en por la situación en que se encuentra: desde el punto de vista político en una franca decadencia, y desde el punto de vista electoral donde las posibilidades que tienen en todas las encuestas les están dando negativo. El mero hecho de que la mayoría de los temas que plantean se pueden modificar por ley, se pudo haber modificado por ley durante todos estos años y no lo hicieron, te hace dar cuenta de que no hay ningún tipo de seriedad con todo esto que están haciendo.
¿Entonces no toman en serio la propuesta de reforma?
Nosotros como partido hemos decidido no tomar en serio esto de la reforma, estamos viendo además que la gente no se lo toma en serio; no hay ningún tipo de expectativa que se haya generado a partir de este anuncio; y tampoco hay el suficiente consenso necesario entre las fuerzas políticas. De modo que lo vemos como una empresa que nació condenada al fracaso.
¿No debe reformarse una constitución que ya tiene más de 30 años?
Una reforma puede hacerse, debe hacerse, hay algunos temas en la Constitución Provincial que deben actualizarse y otros incorporarse. Pero insistimos con que es imprescindible que el proceso de la reforma se lleve a cabo en el marco del consenso de las fuerzas políticas y con mucha participación social. Las condiciones para eso recién van a estar dadas cuando asuma el nuevo gobierno y haya definida una nueva mayoría. Como lo vemos ahora es una especie de pantomima que se monta en una urgencia electoral.
El oficialismo adelantó que en la reforma del Código Electoral van a aplicar el físico ¿Cómo lo ven a eso?
La reforma al Código si la pueden hacer, yo creo que la van a hacer, porque están en condiciones de aprobar leyes en la Legislatura con el número de diputados que tienen. Pero no hay que tener ningún tipo de expectativas con esta reforma. No es una reforma que vaya a mejorar las leyes electorales. No es una reforma que impulse el voto a través de una boleta única o el voto electrónico. Es una reforma, a través de la cual se persigue encontrar un sistema electoral que le permita revertir esta situación de la que dan cuenta las encuestas. No es una reforma que esté pensada para mejorar las reglas, dar más transparencia, o facilitar mayor representación en el proceso democrático, sino que está siendo analizada para encontrar lo que sea más conveniente al oficialismo frente a un proceso en el que actualmente están absolutamente complicados.
¿Entonces hay que conservar el Código Electoral? hay otras fuerzas políticas que piden cambios...
Hay algunas expresiones de algunas fuerzas políticas que demuestran que están evidentemente confundidos. Por ejemplo la Izquierda, que cree que a través de esta reforma se puede mejorar la representatividad. No es así. todo lo contrario; si se impone la reforma, lo más probable será que el oficialismo actualice su viejo propósito de cambiar la forma de elecciones de diputados para que sean representativos de los departamentos de la provincia. Eso no mejorará la representativiidad sino que la hará desaparecer. si cada departamento elige un diputado, el que tiene la mayor cantidad de departamentos se quedará con toda la representatividad en la provincia. En La Rioja estuvo vigente este sistema, y el radicalismo a pesar de haber amasado el 40 % de los votos tenía una representación mínima. En ese sistema aunque se saque el 49% se pierde representación así se pierda por un voto. Con esto los partidos minoritarios no tendrían ninguna expectativa.
¿Si el oficialismo logra que la iniciativa estado parlamentario ahora, irán al debate o se retirarán?
Vamos a dar el debate, nos vamos a oponer, más que seguramente, porque sabemos cuales son las intenciones aunque no conocemos el proyecto. Creo que todavía ni ellos saben qué es lo que más les conviene; están en una situación tan complicada que no saben qué es lo que tienen que hacer.
¿Van a participar del debate aunque "apliquen el físico"?
Si lo hacen será una ley fraudulenta, orientada a desconocer la voluntad popular, porque no está concebida más que con una intencionalidad electoral. Lo que vamos a hacer una vez que la aprueben, donde haya alguna regla que sea contraria a la constitución, la vamos a impugnar; si las reglas son de acuerdo a la constitución la vamos a avalar y respetar. Pero vamos a tomar medidas para poder llevar adelante nuestro proyecto.
Entre las reformas al Código, Jenefes habló de una adhesión a las PASO nacionales ¿Qué opinan en el radicalismo?
No está claro que eso sea lo que quiere el conjunto del oficialismo. Hablan de PASO, hablan de ley de lemas, hablan de de colectoras, hablan de ley de acople que es una especie de ley de lemas o una mezcla de sistemas de jurisdicción única en algunos lugares y distrito único en otros. Así que no está claro qué es lo que quieren. Veremos qué es lo que proponen, vamos a participar y jugaremos con las reglas que nos toque participar. Nosotros estamos en una situación en la que percibimos un creciente respaldo de la gente y por eso tenemos confianza.
Entre los cambios que piden las fuerzas políticas minoritarias que fueron perjudicadas el año pasado por el piso electoral piden que se rebaje o que se elimine, de hecho no está en la Constitución ¿Estarían el radicalismo dispuesto a discutir esto?
Yo creo que ése no es un tema que quiera tocar el oficialismo. En el marco del proceso del cambio de las reglas electorales que están planteando, no está, de ninguna manera, una modificación del piso electoral. El piso es una regla de tipo electoral que está contenida también en la legislación nacional que tiene sentido porque se evita una excesiva dispersión de la representatividad. Posibilita que existan grupos de representación que cuenten con los números importantes que sean capaces de garantizar la gobernabilidad. El porcentaje que tenemos en Jujuy es alto, está por arriba del porcentaje nacional, y eso creo que se puede discutir; podemos discutir la razonabilidad del piso. Pero no creo que sea un tema que se vaya a poner en debate porque no es lo que esté en discusión, y no es lo que estaría dispuesto a poner en debate el oficialismo. La reforma está pensada para garantizar la continuidad en el poder de un gobierno que está en sus últimos días, no para mejorar la representatividad. Nosotros estamos dispuestos a ver la razonabilidad del piso actual que está por arriba de lo que establece el Código Electoral nacional.
Entonces en caso de que se incluya el tema del piso ¿apoyarían la eliminación o adecuarlo al nacional?
No creo que se de, lo que ellos buscan es concentrar la representación en menos grupos, como con la elección de diputados por departamento. Hay sectores de la izquierda que nos han criticado por resistir la reforma en este sentido, pero a ellos les decimos que es una absoluta ingenuidad pensar que una reforma en este sentido mejore la prepresentatividad y la participación. El sistema de diputados por departamento excluye a todas las minorías porque habrá un representante por departamento y será quien ganó las elecciones. Este sistema produciría todo lo contrario a lo deseado porque implicaría una exclusión a la representación de cualquier minoría.
















