Notinor® 12.10.14 | La reciente inauguración de la Casa de los Intendentes y Comisionados del Interior en la capital, no contó con la adhesión de varios mandatarios que rechazaron La Ley de Lemas. Ahora el efecto Jujuy (Foto Massa-Morales) comenzó a resquebrajar profundamente al FPV, ya que el objetivo del gobernador apunta a salvar su pellejo, aplicando una desprolija Ley de Lemas que le permitiría quedarse con la capital resignado los municipios del interior.
La insistencia de Fellner de acatar la ley de acoplamientos (Ley de Lemas) fue rechazada por varios intendentes que ven en esa mecánica el final de sus anhelos de continuidad, ya que el peronismo disidente unido al proyecto de Gerardo Morales ampliará la base electoral del sector surgido desde el pacto Massa-Morales.
Sin embargo, desde el gobierno pretenden venderles humo a los intendentes del interior, afirmando que con esa regla tendrán éxito, pero gran parte de los jefes territoriales ya se dieron cuenta que Fellner ha diseñado un Plan B por si pierde las elecciones como gobernador, que es lo más posible, dada las encuestas abundantes que ratifican que la diferencia entre Morales y él, resulta irremontable.
Sin embargo, la Ley de Lemas resultaría factible para reconquistar la capital donde en las últimas elecciones los radicales obtuvieron 55.000 votos, y las colectoras del FPV obtuvieron 26.000, al las que el FPV le suma los casi 19.000 votos del FUYO, con lo cual la luz sería de 15.000 voluntades para disputar la capital.
Para ello el FPV no descarta alianzas con sectores sociales y gremiales de izquierda que aporten unos 20.000 votos al proyecto, con lo cual ya estarían en las puertas de una reconquista que dignifique parte de la histórica derrota que tendrá el fellnerismo a manos del peronismo disidente, ahora aliado al radicalismo.
Estas especulaciones, no son fruto de hipótesis del periodismo, son las conjeturas que presenta el propio oficialismo del interior, que ratifica sus disidencias con faltazos cada vez mas reiterados.
Al parecer, solo los radicales son quienes aún no toman cuenta que el proceso de colonización del FPV sobre capital, no solo es una maniobra proselitista, sino un cambio de domicilio cuya mudanza ya comenzó.














