
Pero horas antes, la posibilidad de Estados Unidos se retirara de la OTAN había quedado planteada sobre la mesa si los miembros de la Alianza no elevaban su gasto anual en defensa al 2 por ciento de su PBI.
"Me iré por mi cuenta", advirtió el jefe de la Casa Blanca, amenazando con actuar unilateralmente y desatando pánico. Que EE.UU. se marche de la OTAN significaría en el mejor de los casos una bomba geopolítica muy bien recibida por Moscú.
La cumbre comenzó este miércoles con el pie izquierdo, con las críticas (también) de Trump contra la Alemania de Angela Merkel, a la que acuso de ser dependiente de Rusia. También llamó delincuentes a los miembros de la OTAN.
La reunión de los mandatarios de los países de la Alianza culmina este jueves, con Trump partiendo a otra cita desafiante: Londres.
Allí lo esperan protestas de repudio, un globo gigante con la forma de un bebé Trump gordo, naranja, en berrinche y en pañales, flotando sobre el Parlamento, y una cita (muy) protocolar este viernes: té con la reina Isabel.
El final con redoblantes sin embargo será la cumbre que Trump mantendrá con Vladimir Putin en Helsinki, antes de regresar a la Casa Blanca.
"Delincuentes"
La histórica relación entre Europa y Estados Unidos vive sus horas más bajas al calor de los improperios de Donald Trump. El presidente estadounidense arrancó este miércoles una cumbre de la OTAN en Bruselas atacando a la Alemania de Angela Merkel y terminó la reunión llamando “delincuentes” (según confirmaron fuentes de la propia Casa Blanca) a los gobiernos europeos.
La jornada de Trump en Bruselas fue un puro huracán sin respeto alguno a las formas diplomáticas. El presidente estadounidense empezó el día desayunando con el secretario general de la Alianza Atlántica, el noruego Jens Stoltenberg.
Trump dijo que “Alemania es cautiva de Rusia porque recibe gran parte de su energía de Rusia. Paga miles de millones a Rusia y nosotros tenemos que defenderla de Rusia. Alemania está totalmente controlada por Rusia porque obtendría entre el 60% y el 70% de la energía a través del nuevo gasoducto”.
Angela Merkel contestó dos horas después sin entrar totalmente en la pelea. La alemana, que nació y creció en la antigua Alemania oriental controlada por la Unión Soviética, dijo que “Alemania toma sus propias decisiones” y recordó a Trump que Berlín respondió al instante cuando Estados Unidos fue atacado el 9 de septiembre de 2001 y que desde entonces tropas alemanas ayudan a las estadounidenses en lugares como Afganistán.
Trump y Merkel se reunieron en solitario a media tarde para, según fuentes de la diplomacia germana, constatar sus desacuerdos. La reunión, según las mismas fuentes, fue “franca”. Un eufemismo en ámbitos diplomáticos para resumir que fue una bronca.
Después de varias reuniones bilaterales y de una plenaria, los dirigentes cenaron en el centro de Bruselas cuando Trump volvió a cargar, esta vez por Twitter: “¿Para qué sirve la OTAN si Alemania está pagando a Rusia miles de millones de dólares por gas y energía? ¿Por qué sólo cinco países de 29 cumplen sus compromisos? Estados Unidos paga por la protección de Europa, y después pierde miles de millones en comercio. Deben pagar el 2% del PBI inmediatamente, no en 2025”.
Los países de la OTAN se comprometieron en 2014 a gastar al menos el 2% de su PBI en Defensa como muy tarde en 2024. A finales de este año sólo siete de ellos, además de Estados Unidos, cumplen ese objetivo: Estonia, Grecia, Letonia, Lituania, Polonia, Reino Unido y Rumanía.
Países como Alemania, Italia o España tienen un gasto en Defensa que ronda el 1% de su PBI y aunque se comprometen a elevarlo paulatinamente, no llegarán al 2% en 2024. Algunos, como España, dijeron que no tiene ninguna intención de gastar eso en Defensa.
Trump pide en público que los europeos casi doblen su gasto militar, pero en privado, según confirmó el presidente búlgaro, les habría exigido en realidad que lo suban hasta el 4%. En su desayuno con Stoltenberg, según el servicio de prensa de la Casa Blanca, llegó a decir: “Son delincuentes en lo que a mí respecta porque Estados Unidos ha tenido que pagar por ellos”.















