El incidente generó una enorme bola de fuego visible desde varios kilómetros y obligando a la compañía a iniciar una investigación para determinar las causas del incidente.

Un cohete de la empresa aeroespacial Blue Origin explotó durante una prueba de encendido de motores realizada en la plataforma de lanzamiento de Cabo Cañaveral, en Florida, generando una enorme bola de fuego visible desde varios kilómetros y obligando a la compañía a iniciar una investigación para determinar las causas del incidente.
La explosión ocurrió durante un ensayo del cohete New Glenn, uno de los proyectos más ambiciosos de la firma fundada por el multimillonario Jeff Bezos. El estallido provocó un fuerte estruendo que fue percibido por vecinos de Cabo Cañaveral y Cocoa Beach, quienes compartieron imágenes y videos en redes sociales mostrando el cielo iluminado de color naranja durante varios segundos.
A través de un comunicado, Blue Origin confirmó que el incidente se produjo durante una prueba de encendido y aseguró que no hubo personas heridas.
“Experimentamos una anomalía durante la prueba de encendido de hoy”, señaló la compañía, que agregó que brindará más información a medida que avance la investigación.
Por su parte, Bezos se expresó en la red social X y destacó que todo el personal logró ponerse a salvo tras la explosión. “Todo el personal está contabilizado y a salvo. Es demasiado pronto para conocer la causa raíz, pero ya estamos trabajando para encontrarla. Día muy duro, pero reconstruiremos lo que necesite ser reconstruido y volveremos a volar. Vale la pena”, afirmó.
El incidente representa un nuevo revés para el programa New Glenn. El cohete permanecía fuera de servicio desde abril, luego de que una falla de motor provocara que un satélite quedara fuera de órbita. La explosión se produjo mientras la empresa preparaba la cuarta misión del vehículo espacial, prevista para el 4 de junio.
Ese lanzamiento tenía como objetivo colocar en órbita 48 satélites del proyecto de internet Leo, impulsado por Amazon para competir con el servicio Starlink de la empresa de Elon Musk. Según informó la compañía, ninguno de los satélites se encontraba a bordo durante la prueba















