Edad, trabajo, determinados deportes y antecedentes familiares son algunos de los factores que incrementan los riesgos de sufrir esta patología.

Un dolor sordo en el hombro que no cesa con el paso del tiempo y que empeora por la noche; así describen a la lesión del manguito rotador quienes la padecen. Esta patología es frecuente, la posibilidad de sufrirla aumenta con la edad, y si no se trata a tiempo puede generar consecuencias permanentes en la movilidad.
El manguito rotador es un grupo de músculos y tendones que rodea a la articulación del hombro. Cuando se contraen estos músculos, se estimulan los tendones, generando movimientos de elevación, separación y rotación; por esto es que se lo llama “manguito rotador”.
Si bien este tipo de lesión puede afectar a cualquiera, aquellos que realizan trabajos que implican movimientos repetidos por encima de la cabeza tienen mayores chances de padecerla, debido a un desgaste natural progresivo del tejido del tendón.
De todas maneras, el manguito rotador también se puede dañar en una caída o accidente.
Cuáles son sus síntomas
Las señales de alerta que podrían indicar una lesión del manguito rotador son las siguientes:
- Dolor y sensibilidad en el hombro, que puede extenderse hasta el brazo.
- Dificultad a la hora de realizar determinados movimientos en los que se eleva el brazo.
- Percepción de debilidad en el hombro.
- Dolor al dormir sobre el hombro que está afectado.
Una vez detectado los síntomas, un especialista podrá realizar un examen en el cual, a través de una exploración física, presione diferentes puntos del hombro y mueva el brazo del paciente.
Además, la exploración puede acompañarse con pruebas de imagen tales como ecografía, radiografía o resonancia magnética.
¿Es posible prevenir la lesión?
Algunos factores como la edad (lesión más frecuente en mayores de 60 años), determinados trabajos y deportes que implican movimientos repetitivos de brazos sobre la cabeza, y los antecedentes familiares, pueden incrementar el riesgo de sufrir la patología.
Frente a lo mencionado, ejercitar y fortalecer los hombros y los brazoses una de las alternativas para prevenir la lesión.
Tratamiento
El mismo dependerá del grado de la lesión. Mientras que en algunos casos el reposo y los ejercicios de fisioterapia serán suficiente, en otros pueden prescribirse inyecciones para el dolor, sesiones de fisioterapia, o en las situaciones más graves, cirugía para reparar el tendón.
Sin el tratamiento correspondiente, los problemas del manguito rotador podrían generar una pérdida permanente del movimiento o la debilidad de la articulación del hombro.















