El periodista Roberto Pellegrino realizó un análisis sobre los hechos históricos de la contrastante posición del PJ jujeño respecto de la Ley de Lemas, la cual suprimió el 29 de noviembre de 1999, he aquí los argumentos de los diputados del PJ de aquel entonces, alguno de los cuales todavía sobrevive en el recinto, no así su memoria.
Por Roberto Pellegrino
(San Salvador de Jujuy, 13 de noviembre del 2014).- Algunos dicen que la historia se repite, primero como tragedia y luego como comedia. En este caso sería nuevamente una tragedia, si es que el peronismo pone en vigencia de nuevo la tan meneada Ley de Lemas para no sufrir otra derrota en las elecciones del año que viene. Dentro de dos semanas se cumplen quince años de la derogación de la Ley de Lemas por parte de la Legislatura provincial, por pedido expreso del Congreso Justicialista y del entonces gobernador recién electo Eduardo Fellner.
De esa manera el partido gobernante quería terminar una década de profunda crisis e ingobernabilidad, para que “con la frente alta y las manos limpias le demos a los jujeños orden y paz” como rezaba la principal consigna de campaña de Fellner, que por tres mil votos derrotó a Gerardo Morales, en elecciones que fueron acusadas de fraudulentas por la oposición.
La sesión del 29 de noviembre de 1999 fue presidida por Rubén Daza y de los diputados del PJ presentes, sólo Jorge Noceti ocupaba una banca en esos momentos, al igual que ahora. Pero ese día faltó a la sesión “por encontrarse fuera de la provincia, según destaca el diario de sesiones.
Reproducimos aquí las intervenciones de los cuatro legisladores de la bancada peronista, fundamentando su voto para derogar la Ley de Lemas. La 4564 fue derogada por unanimidad.
Francisco Zamar: Desde el bloque Justicialista venimos a esta sesión especial con el firme propósito de cumplir con el mandato del Congreso Partidario del Justicialismo, haciendo nuestra la posición del partido en el sentido de derogar la Ley de Lemas.
Creemos que es una contribución a mejorar las condiciones electorales en la provincia de Jujuy, para que nunca más se produzcan los problemas que hemos vivido y a partir de hoy –luego del consenso que tiene que haber entre todas la fuerzas políticas—buscar un código electoral que respete la posición de los votantes.
Pedro Lozano: Venimos a establecer un acto de coherencia política porque no sólo en el Congreso Partidario al cual pertenecemos, sino también el actual gobernador Eduardo Fellner y los principales referentes de nuestro partido han manifestado la voluntad de derogar este Código Electoral, Ley de Lemas. Por lo tanto, los diputados no podemos hacer abstracción de esa coherencia e intentar viabilizar formas que posterguen los tiempos, chicanear o privilegiar intereses personales y / o sectoriales.
Señor presidente, venimos a ser intérpretes de un clamor popular y de un compromiso que, con más o menos fundamentos, nos está reclamando como una de las formas de dibujar un futuro mejor para nuestra provincia, derogando el sistema electoral, Ley de Lemas.
Carolina Moisés: Señor presidente, no quería dejar pasar la oportunidad para verter mi opinión respecto de la Ley de Lemas. Yo creo que un político debe saber lo que puede hacer en un determinado tiempo y en un lugar histórico y debe también saber interpretar lo que la gente quiere.
Yo creo que la derogación de la Ley de Lemas es algo que la sociedad jujeña está exigiendo desde hace mucho tiempo atrás, entiendo que no deberíamos haber ido a esta elección que pasó a través de este sistema electoral, pero también hemos sido obedientes al mandato partidario porque estamos conscientes de que es necesario el fortalecimiento de los partidos políticos y especialmente del Partido Justicialista en este proceso y es por eso que tratamos de hacer lo que nuestra base y lo que el partido definió en su momento.
Es por eso que también, en el día de hoy, estamos dispuestos a derogar la Ley de Lemas. Creo que esta norma se ha visto agotada en los hechos, creo que está totalmente disociada de lo que la gente quiere y estoy convencida de su productividad se ha devaluado por completo.
Yo creo que en 1991 los legisladores que aprobaron esta ley lo hicieron a partir de un diagnóstico de lo que estaba sucediendo en nuestra provincia y especialmente en la clase política, donde los partidos se encontraban prácticamente cerrados y las estructuras partidarias desvirtuaban la representación política a través de la elección directa de sus candidatos y esto hacía que la gente tenga muy pocas opciones para elegir y en las elecciones internas las estructuras políticas tomaba n casi prácticamente la decisión dada la poca participación de los afiliados en las respectivas elecciones.
Entiendo de la buena disposición de aquellos legisladores justicialistas que creyeron que este cambio iba a tratar de solucionar algunos problemas que se tenía a nivel político dirigencial y partidario, pero esto plantea dos posibilidades: la de mejorar el sistema o la de empeorarlo; creo que la intención fue mejorar el sistema político provincial, pero lamentablemente también ha habido algunas desviaciones del propio sistema que han producido perjuicio muy importante en la clase dirigencial.
Se ha desvirtuado muchas veces cuál es el sentido de hacer política dado que este sistema ha permitido que surjan algunos seudos dirigentes ocasionales que aparecen cada vez que nos enfrentamos a una elección; esto ha desvirtuado el sentido –digamos—de que uno está en esta actividad sobre todo para tratar de representar la voluntad de la gente y tratar de lograr el bien común que es lo que todos estamos buscando. Pero por otra parte se han debilitado los particos políticos, se han deteriorado las estructuras políticas provinciales y también se ha deteriorado la clase dirigente por todas estas desviaciones y deformaciones.
Creo, señor presidente, que es urgente no solamente que hoy deroguemos la ley sino que a partir de mañana mismo, también empecemos a delinear cuál va a ser sistema electoral a futuro.
Señor presidente, entiendo que este sistema electoral está agotado y también creo que no solamente por consensuar una ley vamos a cambiar como por arte de magia todo o que está ocurriendo en la política provincial. Entiendo que lo que debemos buscar, además de una institución norma como es un código electoral, es un cambio de actitudes profundas en la dirigencia política, que trate de retomar los principios que hace uso años regía en la vida política provincial como son: revalorizar la palabra, los compromisos y sobre todo el compromiso que se tiene con la gente y con los ideales que mueven a los distintos partidos políticos. Esto va a fortalecer a los partidos, pero entiendo que debe ser de una forma superadora de las instancias anteriores; el fortalecimiento no debe ser cerrar las puertas para determinado sector, que determinado sector se agencie la representatividad de un partido y cierre sus puertas para los demás. Entiendo que debe ser –repito—superador de esta instancia y tratar de buscar la transparencia, sobre todo en la preselección de los candidatos, para evitar que sea una cuestión cerrada o manejada por determinados sectores.
Creo que debemos fortalecer la representación política; estamos viviendo una crisis de representación muy profunda en nuestro país la cual se ha visto profundizada en nuestra provincia, quizás a partir de este sistema electoral o quizás a partir de algunas actitudes políticas.
Con respecto a la estabilidad institucional de la provincia, que si bien la aplicación de este sistema ha tenido mucho que ver con ella por la dispersión y la atomización que se ha producido en los distintos partidos y especialmente en el Partido Justicialista, creo que la verdadera estabilidad se va a lograr a través del diálogo, del consenso y no de los enfrentamientos que lamentablemente durante estos últimos tiempos estamos sufriendo.
Pilar Bermúdez: Es para sumarme a lo que ya han planteado legisladores del bloque Justicialista y legisladores de la Alianza para la derogación de esta Ley de Lemas. Yo creo que si bien esta Ley de Lemas ha dado la participación a los ciudadanos de los diferentes partidos políticos de tener pretensiones de elegir y ser elegidos, también tenemos que reconocer que muchos dirigentes políticos han hecho un mercantilismo a través de los diferentes sublemas, señor presidente. Se ha cambiado la actitud primordial que tenía esta Ley de Lemas de dar la participación a la gente; se ha cambiado el destino.
Por ello es que hoy, señor presidente, convencida de que esta ley debe ser derogada en su totalidad –y esto quiero dejarlo perfectamente bien en claro, porque el mandato partidario era la derogación del sistema electoral Ley de Lemas y que no vaya nadie a interpretar que la derogación podría ser total o parcial, sino que es la derogación del sistema electoral—es que mi voto para esta derogación va a ser positivo, tomando el compromiso de trabajar para el nuevo Código Electoral que le sea útil a la provincia de Jujuy y no a un sector político de nuestra provincia.















