La justicia determinó que la mujer fue quien asesinó a su pequeño hijo y posteriormente lo arrojó al Río Zapla.

El Tribunal en lo Criminal N° 1 condenó a Ana Gómez a cadena perpetua por el asesinato de Alexis Mamaní, el cual se perpetuó el 19 de marzo de 2018. Los jueces que integraron el jurado fueron, Mario Ramón Puig– presidente de trámite-, Alejandra Tolaba y Carolina Pérez Rojas; pertenecientes a la secretaría a cargo del Dr. Ricardo Almaraz.
Tras la declaración que realizó en la tarde del miércoles la madre del niño, los fiscales que llevaron adelante la causa, Diego Cussel y Marcelo Cuellar, solicitaron la prisión perpetua para la imputada por homicidio agravado por el vínculo. Asimismo, desde la querella también pidieron al Tribunal la pena máxima para Gómez.
Gustavo Reinoso, uno de los defensores de Ana Gómez, destacó que la mujer fue maltratada durante años por Ciriaco Mamaní (esposo y padre de sus hijos) y posteriormente, alegó ante los jueces la posible hipótesis del hecho que terminó con la vida de Alexis.
En un principio, Reinoso manifestó que el niño habría sido secuestrado, y al taparle la boca para que no grite, murió por asfixia por sofocación. Luego, el letrado indicó que tras asesinar a Alexis, los supuestos secuestradores lo habrían arrojado en el río Zapla para deshacerse del cuerpo.
En estas circunstancias, el letrado de Ana Gómez solicitó a los miembros del Tribunal en lo Criminal N°1, la absolución por el beneficio de la duda y la nulidad de las actuaciones.
El pedido fue rechazado por el cuerpo que integró el jurado, ya que determinaron imputar a la madre de Alexis Mamaní a prisión perpetua por homicidio agravado por el vínculo.
LOS HECHOS
Según la acusación fiscal, el 19 de marzo de 2018, aproximadamente a las 20 horas, la imputada Ana Cecilia Gómez se encontraba junto a su hijo Alexis Antonio Mamani Gómez, de tres años de edad, en su vivienda ubicada en la calle Mitre del barrio Florida de la ciudad de Pálpala.
En esas circunstancias, la imputada fue quien golpeó a Alexis en la cabeza y el cuerpo, provocándole un traumatismo encéfalo craneano y múltiples lesiones para luego proceder a sofocarlo, causándole la muerte al niño.
Posteriormente, trasladó al menor, ya sin vida, hasta las márgenes del río Zapla (a la altura del puente Río Grande de Pálpal) y se encargó de arrojarlo al cauce de agua, el cual arrastró el cuerpo de la víctima dos kilómetros y medio aproximadamente, hasta el lugar donde fue encontrado sin vida el día 20 de marzo en horas de la tarde por personal policial.















