Por su parte Massa sigue primero en las encuestas y primero en acuerdos estratégicos que siguen minando la fragilidad de un UNEN cada vez más desunido y al borde de la disolución.
En la semana que pasó sumó a otro radical, de los tantos que ya hacen cola para sacarse una foto con el único que puede salvar la continuidad de sus proyectos, y volvió a causar un terremoto en UNEN.
Se dice que Massa tiene negociaciones avanzadas con media docena de referentes provinciales de la UCR. Pero En Tucumán, no descartan sumar a otros comensales descontentos con el alperovichismo, como el intendente capitalino, Domingo Amaya, ex aliado político del mandatario provincial.
Desde la gobernación tucumana, José Alperovich, imposibilitado constitucionalmente de competir por un nuevo mandato, sigue de cerca la conformación de la alianza y a los fines de no perder votos le ha pedido al ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, que intensifique su campaña para la gobernación, porque las elecciones asoman reñidas, según números que le acercó el encuestador Hugo Haime. Como bestia herida, Alperovich salió a agitar fantasmas de un funesto futuro en caso de que no gane las elecciones el oficialismo, razón por la que se ganó el título de "el Alex Freire tucumano".
En los próximos días, saldrán a la luz los acuerdos que los operadores políticos del massismo vinieron tejiendo en silencio con los radicales que no quisieron una alianza con el PRO.
Por lo pronto en Formosa ya suena el nombre de un senador radical que podría desbancar al eterno Gildo Insfran, se trata Luis Petcoff Naidenoff quien terminó cerrando con el Frente Renovador ante un UNEN en constantes cortocircuitos a nivel nacional.
La movida de Massa también apunta a seducir al radical Julio Martínez en La Rioja. La jugada del massismo no sólo apunta a quitarle al radicalismo a sus figuras de mayor peso, sino también desafiar al peronismo en sus distritos.
Massa mantiene una estrategia de puertas abiertas. Dijo que en su fuerza “radicales, peronistas e independientes son bienvenidos”, siempre y cuando sean dirigentes con “ganas de mirar el futuro y dejar de mirar el pasado”.
“Nosotros estamos estableciendo una agenda de políticas públicas: seguridad, educación, lucha contra la inflación e inversión para la Argentina, como plataformas de un camino virtuoso para recorrer una senda de crecimiento que le devuelva a la gente trabajo, tranquilidad y sobre todo la esperanza”, expuso el legislador.
Los radicales M creen que su movimiento de piezas oficia para neutralizar a los que abogan por un pacto con Macri, como el cordobés Oscar Aguad o la diputada Elisa Carrió. "Es un freno a esa campaña a favor de Pro", vaticinaban en días pasados.
La gran incógnita es cómo acoplar acuerdos locales en aquellas provincias en las que los comicios coincidan con el calendario de la contienda nacional. Allí, habrá que definir detrás de qué candidato a presidente jugar y, si no prima consenso interno y ninguno de los líderes de Unen pica en punta en las encuestas, algunos ya arriesgan una ruptura anunciada.















