El trabajo de la agencia de inteligencia permitió activar los protocolos.

La Secretaría de Inteligencia del Estado informó que detectó embarcaciones provenientes de las zonas donde hubo brotes de Ébola, con destino a Argentina.
A través de un comunicado, la SIDE explicó que “la identificación de estos movimientos” con destino a nuestro país.
“La identificación de estos movimientos permitió adoptar de manera oportuna las medidas preventivas necesarias para resguardar la salud de la población”, especificó la agencia de inteligencia nacional.
La explicación oficial detalló que se trabajó en coordinación con organismos que integran la Comunidad de Inteligencia Nacional y el Ministerio de Salud de la Nación.
Esta detección activó tempranamente las alertas y protocolos, “permitiendo anticipar y evitar potenciales riesgos para la salud pública“.
La enfermedad está siendo una preocupación grave para organismos sanitarios internacionales y países de África.
La República Democrática del Congo (RDC) advirtió que aún se encuentra en las primeras etapas de su último brote de ébola y podría necesitar hasta seis meses para contenerlo, según declaró el ministro de Salud, Roger Kamba.
En Congro el brote se declaró hace 11 días y, desde ese momento, el número de personas con síntomas compatibles con el virus aumentó a alrededor de 1.000, mientras que 101 casos fueron confirmados por laboratorio. El epicentro es Ituri, la ciudad minera de Mongbwalu.
En tanto, las muertes probables alcanzaron las 220, con alrededor de 17 decesos confirmados por pruebas, mientras se estaba monitoreando a unos 3.600 contactos. Las cifras son provisorias.
El brote fue causado por la cepa Bundibugyo del virus del Ébola, una forma menos común de la enfermedad que dificultó su detección temprana.
Síntomas
Los primeros síntomas, según indicó, pueden asemejarse a los de la malaria, como fiebre, vómitos y diarrea, mientras que los signos hemorrágicos pueden aparecer tardíamente o, en ocasiones, no aparecer en absoluto.
Además, no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico aprobado para la enfermedad del virus Bundibugyo y la atención de apoyo que incluye la rehidratación, el tratamiento de la dificultad respiratoria y el manejo de la anemia, sigue siendo la principal respuesta clínica, concluyó Kamba.
La OMS, en su última evaluación rápida de riesgos, afirmó que el brote representaba un riesgo “muy alto” a nivel nacional y un riesgo “alto” a nivel regional, mientras que el riesgo global seguía siendo “bajo”.














