Surgen nuevas compañías miliares privadas bajo el ala del Ministerio de Defensa. La visión de analistas sobre el futuro de la maquinaria fuerza

Vladimir Putin cumplió su gran objetivo de descabezar el Grupo Wagner, la poderosa maquinaria mercenaria encargada de hacer el trabajo sucio de Rusia en Ucrania, Siria y varios países de África. La pregunta ahora es qué va a hacer el Kremlin con esta fuerza que soportó el mayor peso de la guerra en la zona del Dombás ucraniano. ¿Desmembrarla, cerrarla o simplemente tomar un control absoluto sobre sus acciones?
Las sospechosas muertes del jefe paramilitar, Yevgueny Prigozhin, y su mano derecha, Dmitry Utkin en un accidente de avión, decapitaron un poder bélico que se le había ido de las manos al presidente ruso.
Pero los combatientes más leales al líder mercenario aún representan una amenaza grave para su seguridad personal y la de su gobierno.
“Putin dejó crecer demasiado a Prigozhin y él se lo creyó. Y en el esquema vertical del Kremlin eso se paga muy caro”, dijo a TN el exembajador argentino en Moscú, Ricardo Lagorio. Hoy todas las sospechas apuntan a la capital rusa como responsable directo del “accidente aéreo” en el que murieron los dos jerarcas paramilitares.
Qué va a hacer Vladimir Putin con el Grupo Wagner
El Grupo Wagner no es una compañía militar privada cualquiera. Fundada hace alrededor de 15 años, fue esencial en la anexión de la península ucraniana de Crimea a Rusia y en la rebelión separatista de la región prorrusa de Ucrania en 2014. También cumplió un rol fundamental en la defensa del gobierno de Bashar al Assad en Siria durante la guerra civil en ese país y en la expansión de los intereses rusos en África.
Pero fue en la guerra de Ucrania donde el poder de Prigozhin y sus fuerzas mercenarias, alimentadas por un ejército de casi 50.000 convictos a los que se le prometió un indulto al concluir su misión de combate, creció de una manera exponencial.















