El exfuncionario judicial será enterrado este sábado al mediodía en el cementerio porteño de Recoleta. Tenía 70 años.

Falleció el exjuez en lo Contencioso Administrativo Martín Silva Garretón, cuya figura se hizo reconocida en 2001, en medio de una de las peores crisis sociales y políticas que vivió el país.
Según pudo saber NOTINOR por fuentes cercanas a su entorno familial, el exmagistrado será enterrado este sábado al mediodía en el cementerio porteño de Recoleta.
Silva Garretón tenía 70 años y fue uno de los responsables de conceder amparos en favor de los ahorristas contra el corralito, anunciado por el gobierno de la Alianza en ese año.
Fue el único miembro del fuero que falló para devolver a los afectados el total de la suma que tenían atrapadas en los bancos y en la moneda original, por lo general en dólares.
De bajo perfil, el exmagistrado renunció al cargo a fines de agosto de 2015, cuando tenía 62. Dos años antes, había accedido a su jubilación. No obstante, continuó desempeñando funciones hasta octubre del año en que dejó finalmente sus tareas.
Garretón presentó su dimisión luego de que en julio de 2015 quedó relegado de la posibilidad de ascender a camarista del fuero en lo Contencioso Administrativo, dado que el Consejo de la Magistratura elevó al Poder Ejecutivo una terna para cubrir un cargo en la Sala Tercera que no lo incluía.
Contra la pesificación
Años después de cobrar notoriedad por haber sido el único juez del fuero en conceder amparos a favor de la devolución a los ahorristas del total de sus depósitos en la moneda original luego del corralito, Garretón se convirtió en 2014 en el primer magistrado que contradijo abiertamente el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) sobre la pesificación de los ahorros.
Cabe recordar que el máximo tribunal había convalidado y fijado como criterio para los tribunales inferiores la pesificación de los depósitos de más de 70.000 dólares. Sin embargo, el exjuez declaró la inconstitucionalidad de las normas pesificadoras en una causa en la que un ahorrista reclamaba un monto superior a esa cifra.















