Madeleine Stuart quiere demostrar que su condición no le impide ser «sexy y bella» como cualquier otra mujer
Madeline Stuart tiene 18 años, vive en Brisbane (Australia) y es modelo. Es pelirroja y tiene los ojos azules. Podría ser una historia más, una de tantas, pero la su condición es diferente. Tiene Síndrome de Down y una enfermedad cardiaca, pero está dispuesta a demostrar que puede ser tan sexy como cualquier otra mujer.
Madeline trabaja a diario para convertirse en una super modelo y cumplir sus sueños. «Me gustaría ser portada en alguna revista de moda, algo que es difícil para modelos con discapacidad. Sería una forma de cambiar el mundo, quiero demostrar que la gente con Síndromde de Down es una bendición», asegura a través del correo electrónico.
Esta adolescente australiana no recuerda otra vocación. Su madre, Rosanne Stuart, cuenta que a «Maddy» siempre le ha gustado «subirse a un escenario para competir a gimnasia rítmica o con su equipo de animadoras. Siempre que viste algo diferente o especial para ella me pide que le haga miles de fotos, le encanta posar».
Hace un año que decidieron ponerse manos a la obra para convertir a la adolescente en una modelo. Como mucha gente con Síndrome de Down, Madeline ha luchado con su peso toda la vida, pero en esta ocasión se ha superado. Gracias a jornadas maratonianas que incluían disciplinas como la natación o la danza, y con un cambio en los hábitos alimenticios que la alejó de la comida basura, logró bajar de los 66kg a casi los 45. «Mi madre me ha ayudado, cuando me daba más pereza me ofrecía fresas para animarme», confiesa.



















