Y si señores. Llegamos al tramo final de la fecha más importante de este año y solo 7 días nos separan del 25 O.
Jujuy, como nunca recibió a todos los presidenciables. Desde Sergio Massa hasta Nicolás del Caño, pasando por Daniel Scioli, Mauricio Macri, y Margarita Stolbizer. Desde Elisa Carrió hasta Pino Solanas. Algunos como Sergio y Daniel vinieron a Jujuy en más de una oportunidad en un año.
La mayoría de ellos estuvo en Jujuy para apuntalar al candidato radical que aspira a vencer al hasta ahora imbatible Eduardo Fellner. Es el caso de Massa, Macri y Stolbizer quienes aspiran a cosechar alguna porción del voto opositor que se acumulará en la figura de Gerardo Morales.
Scioli y Del Caño son los únicos que vinieron a Jujuy a apuntalar a sus propios candidatos, a diferencia de Massa, Macri y Stolbizer que estuvieron en Jujuy apoyando a Gerardo Morales como catalizador del voto opositor.
La visita de tantos presidenciables, en algunos casos en más de una ocasión en un año, pone en evidencia el hecho de que la elección de Jujuy será una de las más importantes del país. Tal vez no tanto por el caudal de votos, sino por lo simbólico. Como decíamos la semana pasada, será "la madre de todas las batallas", pues Está en juego la continuidad del proyecto nacional kirchnerista en cabeza del actual gobernador y presidente del PJ, Eduardo Fellner, o el cambio, en cabeza de Gerardo Morales sostenido sobre varias patas ideológicas, que busca terminar con más de 17 años de ejercicio del poder de un fellnerismo que se apropió hasta del Partido Justicialista.
Así ha transcurrido el año electoral, con una campaña pletórica de borocotós de uno y de otro lado, con fotos mediáticas para mostrar adhesión y apoyos o para festejar estos pases, y con denuncias y carpetazos. Muchos titulares pero pocas ideas, pocas propuestas puestas en la vidriera electoral.
Sin irnos muy atrás, ésta semana el radicalismo volvió a radicar una denuncia en una de las fiscalías "amigas". La bancada de diputados de la CUR presentó ante la fiscalía del Dr. Bossati una denuncia por graves irregularidades en el manejo de los fondos del Instituto de Seguros de Jujuy que tuvieron lugar desde el 2012. Si bien no deja de preocupar que los hechos denunciados sean ciertos no deja de llamar la atención que se haya esperado casi 3 años para llevarlos a la atención de la Justicia.
También llama la atención que las denuncias de los diputados radicales caigan siempre en dos fiscalías: la de Bossati o la de Maldonado. Cualquiera podría pensar que estos fiscales, que entraron al poder judicial con el tan cuestionado sistema del que se benefició durante tanto tiempo el radicalismo y del que ahora repentinamente se quejan, cumplan el rol de ser los Oyarbides de Jujuy.
Aun a 7 días de tan esperada fecha, aun no hay una clara tendencia estadística en las encuestas que permitan ver un horizonte con o sin ballotage.
Para la oposición es fundamental que el 25 de octubre se produzca el ballotage. Es fundamental que Scioli no supere el 40%, ya que la brecha que le lleva al segundo supera el 10%. Por ello llevaron la campaña al tan castigado interior, durante la semana que pasó, para tratar de cosechar el voto anti k.
Sin embargo, la desesperación en el PRO ante el crecimiento de Sergio Massa que podría llegar a desbancarlo del segundo puesto que los ubica en un eventual ballotage, crece día a día y llegan a exabruptos deplorables que implican una falta de respeto a los electores. La sola noción de que exista un voto útil, un voto inútil, y el "voto Poncio Pilatos" que sugirió la semana pasada Elisa Carrió, implica una subestimación brutal de los electores y el ninguneo hacia aquellos que votan por convicción a partidos que estadísticamente no tienen posibilidades.
Es un gesto realmente miserable descalificar así al sufragio. Hasta tiene cierto sesgo antidemocrático.
En Jujuy, el escenario también es de incertidumbre. Si tomamos en cuenta las encuestas que se manejan desde los dos bandos que han polarizado la elección, gana uno cómodamente o se produciría un apretado triunfo oficialista. Si tomamos en cuenta el resultado de las PASO, las encuestas que se manejan en Cambia Jujuy no estarían exageradas.
Pero el escenario es distinto. Es distinto porque en las PASO no compitieron las categorías gobernador, ni intendentes ni legisladores provinciales y locales. En las PASO compitieron otras categorías, y pasaron más de dos meses. Muchas cosas han pasado en estos dos meses.
Desde las PASO cambió la estrategia comunicacional de los dos frentes. Ambos frentes visitan el interior de la provincia y también los barrios de la ciudad capital.
En estas actividades, ambos comunican cosas diferentes. Por el lado de Cambia Jujuy se transmite el triunfalismo que prima desde los resultados del 9 de octubre. Se transmite la idea de que ya se ganó. En realidad, en el Frente Cambia Jujuy están exultantes por esos resultados y por los guarismos que les arrojan las encuestas que encargan y sienten que por primera vez están cerca del triunfo, como nunca antes para el radicalismo que lidera el espacio.
Un hecho notable es que ninguno de los dos frentes que polarizan la elección hacen tanta campaña por los candidatos a intendentes y concejales, o por diputados nacionales y provinciales, sino que el protagonismo de la campaña pasaron a ser los dos candidatos a gobernador y los presidenciables.
Gerardo Morales sigue apoyándose en los motores y motorcitos que traccionarán el voto opositor. Es por ello que se aseguró de acaparar a casi todos los presidenciables, con excepción de Daniel Scioli y Nicolás del Caño. Si el motor de Gerardo Morales hubiera sido el radical Ernesto Sanz, sus aspiraciones a la gobernación estarían condenadas hace rato. En las PASO el candidato presidencial de la UCR logró casi 20 mil votos en Jujuy. Cinco veces menos que Sergio Massa que se alzó con la friolera de 100 mil votos.
Es por esto que los analistas coinciden en que la presencia de Carlos Haquim y el Frente Renovador en el Frente Cambia Jujuy es más que decisiva. De acuerdo con los analistas, esta decisiva participación de la “pata peronista” en el Frente Cambia Jujuy podría llegar a dar sorpresas este 25. Si bien poca difusión se les da desde el frente, hombres como Mario Nallar, Carlos Cantero y Jorge Leis, tienen serias posibilidades de dar el batacazo en la ciudad. Se da por descontada la performance que tendrán Pedro Segura y Marcelo Nasif en la contienda por la legislatura.
En otras palabras los protagonistas de la campaña de Gerardo Morales son los presidenciables en primer término, y las figuras de Morales y Haquim después. Si bien, Gerardo Morales ya explicó su plan de gobierno, no ha sido muy explicito en cuanto al cómo.
En el caso del Frente para la Victoria, Fellner y Scioli son los únicos protagonistas de la campaña. Sin embargo el mayor protagonista de la campaña en Jujuy es Eduardo Fellner. Con ese toque personalista, Fellner es quien catalizará al voto oficialista en Jujuy: tanto al voto peronista como al voto tupaquero que se encolumnan en el Frente para la Victoria.
A diferencia de Morales, Fellner es sinónimo de continuidad y por ello no tiene que explicar mucho. Los 17 años de previsibilidad y estabilidad, sumados a las obras visibles que se han hecho por todo el territorio provincial hablan por si solas. Por eso el slogan de campaña es "garantía de gobierno". Nadie más que el propio Fellner es el garante del proyecto provincial que sacó a la provincia adelante después de 1999 tras la caída de Carlos Ferraro.
El otro punto fuerte en la comunicación de campaña del Frente para la Victoria es la necesidad de que Provincia y Nación tengan el mismo color político, dando por descontado que será Daniel Scioli quien se levantará con el triunfo la semana que viene o en el eventual ballotage.
La campaña del FUyO es distinta. Si bien están dentro del FPV, y por tanto se encolumnan detrás de Daniel Scioli y Eduardo Fellner, los tupaqueros si hacen campaña por sus candidatos locales.
Si bien no tienen mucha presencia en los medios de comunicación, el FUyO hizo una fuerte apuesta a la campaña por internet. Pero sin dudas, la apuesta más fuerte del frente que lidera Milagro Sala está en la calle. No hay esquina, rotonda o espacio público que no tenga a sus militantes desplegando los colores en pancartas y sombrillas. Tampoco no hay sector de los considerados "estratégicos" que no lleven una pintada del FUyO, donde también aparecen los nombre de Scioli y Fellner.
Pero el FUyO si hace campaña por los suyos, por sus candidatos a diputados provinciales, intendentes y concejales.
Es que a diferencia del Frente Cambia Jujuy y del fellnerismo, el Frente Unidos y Organizados tiene todo por ganar en estas elecciones. El FUyO no tiene en juego nada. Tiene todo por ganar y nada que perder puesto que ninguno de sus legisladores termina mandato. Para el FUyO todo será ganancia en estas elecciones. Pueden sumar más diputados provinciales y concejales, consolidándose como fuerza política para disgusto de muchos.
Para finalizar, cabe destacar que finalmente la Justicia Electoral dio luz verde para la impresión de las boletas, un hecho que tenía muy preocupados a todos los frentes que participarán de las elecciones. La Justicia electoral no hizo lugar a las impugnaciones de que fueron objeto las boletas y colectoras del Frente Cambia Jujuy. El vínculo jurídico entre frentes quedó demostrado, y se está jugando con las mismas reglas del juego que en 2013.
Si bien no habrá 180 boletas del Frente Cambia Jujuy, como se dijo tanto desde el Frente de Izquierda como desde el Partido Justicialista, lo cierto es que por cada presidenciable de este frente habrán 6 boletas. Es decir que, en el cuarto oscuro, habrán 24 boletas con la cara de Gerardo Morales.
Está claro que el actual sistema de colectoras y acoples es algo que debería ser revisado, pero lo cierto es que las reglas con que hoy juega el Frente Cambia Jujuy son las mismas con las que se jugaron en el 2013, cuando el Frente para la Victoria presentó una cantidad cuestionable de colectoras, inundando los cuarto oscuros.
















