La jueza Preska desestimó el reclamo de los fondos extranjeros. El país enfrenta otra demanda en los tribunales ingleses por cuatro fondos de inversión. El Gobierno desembolsó 337 millones de dólares para apelar un fallo la semana pasada.

Este lunes, la jueza federal de Nueva York, Loretta Preska, falló a favor de la Argentina en el juicio por el cupón ligado al PBI frente al reclamo de un grupo de fondos de inversión de los Estados Unidos. La demanda es por 1.400 millones de dólares, pero la magistrada rechazó el reclamo que apuntaba contra el cambio de fórmula de los bonos argentinos emitidos en 2005.
Así lo confirmó Sebastián Maril, CEO de Latam Advisor y especialista en temas de deuda argentina. La “jueza Loretta Preska falla a favor de la República Argentina en el caso cupón PBI (2019)”, señaló en la red social X el experto financiero que sigue de cerca la evolución de estos litigios contra el Estado argentino en el exterior.
"Por las razones expuestas, la moción de la República para que se dicte sentencia juicio sumario es CONCEDIDA, y la moción cruzada de los Demandantes para juicio sumario es DENEGADA", señaló la magistrada del distrito sur de Nueva York en su fallo.

De esa forma, desconoció la demanda colectiva presentada por Aurelius Capital, Novoriver SA, ACP Master, Capital Partners, Adona LLC, Egoz LLC, Mastergen, Erythrina, WASO Holding Corporation, Ape Group SPA, Icaro SRL, y Elazar Romano.
La Argentina ya había sido condenada en tribunales ingleses por cambios en las estadísticas del INDEC durante la presidencia de Cristina Kirchner. Los cupones PBI se emitieron en 2005 como parte de la reestructuración de la deuda declarada en default en 2002 y debían pagar rendimientos a los bonistas si el Producto Bruto Interno crecía más del 3,25% anual.
La economía registraba por entonces altas tasas de crecimiento y los bonos se convirtieron en la "estrella". Sin embargo, el Gobierno decidió cambiar la fórmula de cálculo del PBI en 2014 y el crecimiento anual del año previo cerró por debajo del nivel que obligaba al pago de los bonos atados al PBI. De esa manera, evitó desembolsos por ese concepto, lo que generó demandas de los inversores.

"El PBI va a estar medido con otra base, esto implica un cambio en el dato correspondiente a 2013 pero también a los años anteriores empezando por el 2005, es una nueva serie porque lo que se emplea para el cálculo proviene del censo económico 2004, que revela diferencias significativas respecto a la base 93", anunció el ministro de Economía, Axel Kicillof, en marzo de 2014.
De inmediato, financistas y economistas interpretaron que esa modificación del cálculo era para no tener que pagar varios millones de dólares por la cuota de capital e intereses de los bonos de la deuda. Eso se reflejó en el desplome de la cotización de los cupones del PBI tanto en dólares emitidos como bajo legislación argentina los regidos por la ley Nueva York.
La Argentina enfrenta otra demanda en los tribunales ingleses por cuatro fondos de inversión (hedge funds) que denunciaron que el país manipuló los datos económicos para evitar pagos relacionados con instrumentos de deuda soberana vinculados al crecimiento.
El Gobierno apeló la decisión la semana pasada, para lo cual tuvo que crear un fideicomiso y depositar allí 337 millones de dólares como garantía.















