La exgobernadora anunciaría en las próximas horas que no será candidata a Presidenta, pero dejará el escenario abierto sobre un eventual desembarco en la ciudad o un apoyo a Horacio Rodríguez Larreta o Patricia Bullrich.

Los referentes de Pro se retiraron el viernes de la cumbre en la casa de Jorge Triaca en San Isidro con un saldo positivo: lograron exhibir una postal de unidad para calmar la interna por las listas y disminuir la progresiva corrosión de su base electoral, que afecta sus chances de derrotar al Gobierno y regresar al poder.
Sin embargo, los jefes del principal partido opositor no lograron acuerdos sobre las candidaturas ni consensos respecto de cuál es la mejor estrategia y dispositivo para enfrentar al kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires, el distrito más populoso del país, ni cómo ordenarán la interna en la Ciudad de Buenos Aires por la sucesión de Horacio Rodríguez Larreta.
Pero la gran incógnita que sobrevuela por estas horas en las filas de la fuerza gira en torno al futuro de María Eugenia Vidal. La inminente decisión de la exgobernadora podría modificar el armado en la Ciudad de Buenos Aires y generará movimientos de actores vitales en el esquema de Pro en la provincia.
Vidal anunciaría en los próximos días que no será candidata a Presidenta. Sus últimas declaraciones públicas fueron un indicio de que no se subirá al ring nacional. Después del enfrentamiento por el mecanismo de votación en la Ciudad, pidió que todos los precandidatos de Pro bajen sus candidaturas como una forma de parar la interna y lograr un acuerdo que permita mantener la unidad.
El jueves, durante su visita a Córdoba, dejó dos definiciones que generaron elucubraciones en Pro sobre sus próximos pasos. Dijo que no tenía en claro que 2023 fuera el año para “encarar la responsabilidad” de postularse a presidenta. Y aseguró que estaba dispuesta a “poner en juego” su capital político “desde el lugar que lo tenga que hacer”.

En el cónclave de San Isidro Vidal mantuvo un tono componedor ante el resto de los referentes de Pro. Desde hace tiempo repite en la intimidad que JxC no tiene la vaca atada en los próximos comicios. Le inquieta que sus socios se prueben la banda y no prioricen la unidad. Anhelaba que el Pro definiera las candidaturas en una mesa a través del método que emplea Macri desde hace veinte años: acuerdo basado en encuestas.
A sabiendas de que se acercan las instancias decisivas y que finaliza el plazo que se autoimpuso para comunicar su decisión, Vidal se prepara para anunciar sus próximos pasos. Su eventual corrimiento de la pelea nacional abre interrogantes y dispara hipótesis en el universo de Pro. ¿Apoyará a Bullrich o a Larreta? ¿Macri le sugirió que respalde la postulación de la exministra? ¿Podría ser candidata a jefa de gobierno en la ciudad?
Quienes la frecuentan aseguran que se limitará a confirmar si se anotará o no en la carrera presidencial. Es decir, dejará el escenario abierto.















