El Gobernador, evidentemente no es un suicida, de lo contrario no oficiaría un control cardiológico en una de las mejores clínicas del planeta, como tampoco se someterá al papelón de ser derrotado el 2015.
Por Jorge Lindón || Finalmente quedó confirmado que Eduardo Fellner tuvo que realizarse un chequeo en La Fundación Favaloro, estudio que el aseguró estaba programado, contradiciendo a la Dirección de Prensa de su gobierno, la que señaló que no había ningún chequeo oficial, promocionando reuniones del mandatario con el Ministro de economía Axel Kicillof.
Podríamos insistir en exhibir la confusión de parte de las autoridades de prensa, es muy sencillo probar sus equívocos, pero seguramente son fruto de un creciente desorden en la cúpula del oficialismo, donde los síntomas de un final de época comienzan a estresar a más de uno.
Pero, en el plano de los grises e incertidumbres, también la sociedad se cuestiona con derecho, acerca de la herencia que nos dejará el fellnerismo. Realidad no menor, que con anticipación debemos escrutar para exigir que a un año del final del ciclo fellnerita, que se gobierne con suficiente responsabilidad para que al menos un par de platos rotos se paguen durante el período que todavía queda de gestión oficial.
Si bién la deuda pública para ese entonces superará los 13.000 millones de pesos, el costo financiero del estado será uno de los factores más severos a resolver por la nueva administración. La relación irracional del gasto público sobre el privado, es un coeficiente que llevará más de una década solo para equilibrarlo poniéndolo en términos coherentes.
El próximo gobierno deberá generar 6.000 puestos de trabajos anuales por 10 años, quedando aún retrasado en materia de oferta laboral. Lo que implica que Jujuy necesita más de 4000 pymes en una primera etapa, horizonte hoy ajeno a los objetivos del fellnerismo, el cual solo encasilla el recalentamiento social, bajo la tutela de las organizaciones sociales que resultan diques de contención de los impulsos primarios de la sociedad, pero que de ninguna manera promueven el desarrollo humano.
Dos generaciones atravesadas por la cultura de la dependencia, será otra características de la herencia en camino, costará una fuerte inversión en materia social reinstalar la cultura del trabajo como factor de organización social.
La ausencia de estadística abierta e integral, será una de las debilidades estructurales a corregir de inmediato por el nuevo gobierno, sin cuya reestructuración es imposible la planificación del estado moderno.
Enumerar básicamente los problemas centrales se hace vital, para plantear un debate superador, aun cuando omitamos enormes falencias que hoy están presentes en la vida cotidiana de los jujeños.
La inseguridad, es un flagelo consecuencia de la pobreza estructural y debilidad institucional de nuestra provincia, en este plano el abordaje debe ser integral y profesional, a pesar de todos los intentos que el gobierno enuncia, deambula de fracaso en fracaso, no logra revertir el cuadro crítico de la proliferación de la delincuencia en todos los aspectos.
El redireccionamiento de las políticas de la educación y la salud, deben estar en la agenda de las nuevas autoridades, no solo como acciones reparadoras, sino en la concepción central de garantizar estas facetas propias de la calidad humana para llevar adelante cualquier proyecto individual y colectivo.
Este gobierno que llevó adelante tras cinco años de amagues una ley de educación, no ofreció ningún parámetro de mejora en la calidad del RRHH provincial como factor potencial de transformación, por el contrario la caída de las capacidades de la población son evidentes y lamentables, comenzando por la propia clase dirigencial que ha naturalizado la violación sistemáticas de las normas constitucionales, como la omisión de las rendiciones de cuentas.
El gobierno, acumula decenas de falencias, que deben ser evacuados desde otra perspectiva administrativa. Así la falta de transparencia, el clientelismo, y el autoritarismo que llevó a cerrar la administración bajo siete llaves candados, sin dar explicaciones de nada, debiendo intervenir en algunos casos fallos de la CSJN o juzgados de federales regionales para que la justicia local deje de mirar a otro lado, esta indiferencia derrotaron los derechos cívicos de los jujeños, quienes están postergados y condenados, al menos por un año más, reducidos a meros espectadores de un gobierno que expresa un relato ceñido a su radicalizada interpretación, evitando el debate y la construcción colectiva de las ideas.
La herencia que Fellner dejará será muy pesada, Jujuy ha retrocedido en todos los indicadores según aseguran IERAL (Fundación Mediterraneo) y la Bolsa de Comercio de Córdoba en la publicación de los índices de desempeño y competitividad respectivamente, así como también los informes de pobreza de la Universidad Católica Argentina, y las publicaciones del INDEC en cuanto a la caída del 36% de exportaciones en el 2013 -la mas alta del país-, ponen a Jujuy entre los estados subnacionales de mayor deficiencia operativa en materia de gestión (Variable también medidas en estos estudios mencionados).
Una provincia que solo genera en materia de recaudación fiscal el 8% del presupuesto, no solo es inviable, esta a un año luz de seguir el mismo cuadro político, de alcanzar la sustentabilidad tributaria.
Quienes estén dispuestos a encarar este enorme desafío, histórico por el grado de retroceso, deben arremangarse desde ya.















