El hecho salió a la luz una semana después del entierro de un adolescente que murió en un accidente de tránsito. La señora está internada mientras que el resto de los asistentes esperan los resultados de su testeo.

La noticia sacudió a toda la comunidad de Lobos y generó tristeza e indignación en partes iguales. Todo comenzó con un accidente de tránsito en el que perdió la vida un joven de 18 años. Obviamente, el aislamiento impide realizar cualquier tipo de ceremonia de despedida pero según dicen, la familia se habría reunido en una casa para despedirlo.
Entre los asistentes (se estima que fueron cerca de 50) estaba una señora de 70 años, abuela del fallecido, que días después ingresó al hospital zonal con neumonía y al realizarse el test de COVID-19, dio positivo. Ahora, todas las personas con las que tuvo contacto estrecho, fueron aisladas y bajo estricta observación médica.
En diálogo con 'Buenos Días América', un periodista local dio más precisiones sobre las medidas de seguridad que se aplicaron a raíz de este caso ya que podría marcar el inicio de una preocupante cadena de contagios.















