La vorágine de los aumentos de precios está impulsando a más consumidores a surtir sus alacenas. La tendencia se acentuó en los últimos tres días, precisamente después de que el ministro de Economía Luis Caputo, adelantara solo algunas de las medidas económicas de la nueva gestión.

El objetivo, adelantar las compras frente a una escalada inflacionaria que parece no tener límites y orada diariamente el poder adquisitivo. Por un lado, incide la inminencia de las Fiestas, que mueven siempre a un mayor consumo. Pero en mayor medida, el móvil más importante de los consumidores es la certeza de que esa mercaderia va a estar más barata hoy que mañana.
En este escenario, ya las consultoras económicas prevén para diciembre una inflación superior al 20%. En especial, frente a un salto del tipo de cambio que pasó de $360 pasó a $ 800.
Con alzas en casi todos los productos de la canasta básica, muchos adelantan las compras frente a una escalada inflacionaria que parece no tener límites.
“La gente se está stockeando para prevenir los impactos de los aumentos que seguramente serán mayores en enero y febrero. Hoy tiene los pesos y el aguinaldo y los gasta porque entiende que más adelante será peor”, comentó una fuente supermercadista.
En otra de las cadenas estimaron que las subas de precios, desde la asunción de Javier Milei promedian el 40% y que sumará otro 30% en la próxima semana. “Porque además hay un efecto cascada: al aumentar las naftas, también aumentan los costos y esto se verá más adelante en el traslado a los precios del consumo masivo”, analizó.
La harina tuvo un aumento del 50%. La más barata pasó $280 a $400 al consumidor. Pero además, el impacto se siente directo en las panaderías. Ayer, los panaderos de la Provincia de Buenos Aires ya subieron el valor de referencia del pan a $1.500 el kilo.
El director de la Federación que agrupa a las cadenas del interior (FASA), Victor Palpacelli, comentó que algunas empresas lideres se despacharon con aumentos del 50% al 80% según la categoría del producto y la empresa. Y en la carne, se registraron aumentos del 80% en solo ocho días, comentó.
"Lo preocupante es que cuando se termine de trasladar estos aumentos al consumidor. las ventas se van a ver muy condicionadas. Esto le va a pegar directamente al consumo", concluyó















