En un discurso que comenzó a las 11.26, Macri se tomó el tiempo para apuntar contra las administraciones de Néstor y Cristina Kirchner en todos los ámbitos: economía, justicia, infraestructura, salud y educación.
Luego dedicó la segunda mitad de su elocución para defender sus primeras medidas gubernamentales y trazar algunos ejes de lo que será su mandato. "Este gobierno va a cambiar al Historia", dijo.
"Tenemos que reconocer que no estamos bien", dijo Macri en sus primeras palabras. Sin referirse al kirchnerismo, dijo que "la brecha entre los argentinos" llevó al país a "enojos, resentimientos y búsqueda de enemigos, interno y externo".
Néstor Kirchner y la importancia del superávit
Luego sí mencionó a Néstor Kirchner, ante la presencia de legisladores de todos los bloques, incluidos del Frente para la Victoria. "Hace 13 años el presidente Kirchner habló de la importancia de los superavit gemelos, pero eso después fue dejado de lado", apuntó.
"Encontramos un Estado con dificultades para resolver sus principales responsabilidades. Más recursos no permitieron reducir los problemas estructurales de pobreza", señaló.
Dijo que la inflación fue de 700 por ciento en los últimos años y culpó a la emisión monetaria. "El déficit del 7 por ciento del PBI es de uno de los mayores que tuvo el país. Esto sucedió mientras vivíamos unos de los momentos de mayor presión tributaria de la Historia", expresó.
Un párrafo lo dedicó a la corrupción, a quien relacionó con el clientelismo apoyado desde el el Gobierno. "Encontramos un Estado plagado de clientelismo. Esto se explica por la corrupción. Ocupamos el lugar 107 en el ranking de transparencia", dijo Macri.
Afirmó que "la corrupción no puede y debe quedar impune" y anunció que se dotará, para ello, "de herramientas al Poder Judicial" y "se fortalecerá la Oficina Anticorrupción".
La herencia y el repudio del kirchnerismo
Las primeras palabras fueron alentadoras. El discurso del presidente de Mauricio Macri en la apertura de sesiones de la Asamblea Legislativa comenzó con frases como "nueva etapa democrática", "ilusiones", "energía", "crecer". "Más allá de las diferencias entre los distintos bloques del congreso tenemos grandes coincidencias, queremos una Argentina desarrollada".
Pero minutos después comenzó un fuerte discurso en el que el presidente habló sobre el país que recibió tras más de una década de gobierno del Frente para la Victoria. "Llevamos años en los que la brecha entre la Argentina que tenemos y la que debería ser es enorme. Eso nos llevó a enojos, a resentimientos, a la búsqueda permanente de enemigos o responsables internos o externos, culpables de las cosas que nos faltan".
"Hasta nos llevó a aislarnos del mundo, pensando que nos iban a hacer daño", dijo el presidente para luego agregar que "de nada sirvió esa búsqueda de falsas culpas y causas".
Y entonces, comenzó con una descripción dura de la situación actual del país:
"Tenemos una inaceptable cantidad de compatriotas en la pobreza, instituciones sin credibilidad y un Estado enorme que no ha parado de crecer pero que no brinda mejores prestaciones"
"Tenemos leyes que reconocen muchísimos derechos y queden solo en el papel"
"El Estado ha mentido sistemáticamente, confundiendo a todos y borrando la línea entre realidad y fantasía"
"Encontramos un Estado desordenado y mal gestionado. Faltan documentos, no hay estadísticas, cuesta encontrar un papel"
"Del 2006 al 2015 los argentinos pagamos casi 694 mil millones de dólares en impuestos, más que durante la década del 90"
"Falta planeamiento y pensamiento responsable"
"La corrupción, la desidia y la incompetencia hicieron que nos encontremos con un Estado con nula capacidad"
"29 por ciento de los argentino viven en la pobreza y un 6 por ciento en la indigencia. El 42 por ciento de los argentinos no tiene cloacas, un 13 por ciento no tiene agua corriente y más de un 40 por ciento no tiene gas"
"El modelo de inclusión social y crecimiento del que tanto habló el gobierno anterior nos llevó a la pobreza y la exclusión"
"El Estado concentró recursos de las provincias de manera unitaria y centralista"
"Argentina tiene uno de los menores niveles de reservas de América latina"
"Tenemos una delicada situación fiscal, una de las peores de las últimas décadas, por culpa de la incapacidad e incompetencia de la gestión anterior"
"En estos años de vacas gordas no ahorramos, nos comimos nuestro capital"
"En los últimos 4 años no creció el empleo por la inflación y por las trabas que ponía el Estado a las empresas. El Estado fue obstáculo en vez de estímulo y sostén"
"Aumentó el empleo público pero sin mejorar los servicios. Nos mintieron camuflando el desempleo con empleo público"
"La inseguridad no es una sensación, es un flagelo negado sistemáticamente, generando la violencia verbal. El estado no te cuida y te falta el respeto"
Mauricio Macri acababa de repasar los principales puntos de la "pesada herencia" kirchnerista y la temperatura ambiente del recinto parlamentario se había elevado de manera significativa, pero el momento más caliente de la Asamblea estaba por llegar.
Los termómetros estallaron cuando el jefe de Estado comenzó a hablar de los efectos nocivos de la permanente suba de precios que -recordó- se registra en el país "desde hace una década".
"La inflación existe porque el otro Gobierno la promovió, ya que creía que era una herramienta válida de la política económica", sentenció un Macri con gesto adusto y la mirada puesta en los rostros de los legisladores.
La definición provocó una sonrisa socarrona de Axel Kicillof, que antecedió una reacción virulenta de los referentes kirchneristas. "La inflación ya está bajando", aseguró el mandatario. "¡¿Cuándo?!", replicaron desde una de las bancas opositoras. Los pedidos de silencio motivaron otro reclamo: "¡Que respete al pueblo!".
Entonces ya fue imposible contener el estado de ebullición: los legisladores del FpV comenzaron a chiflar y abuchear al Presidente de la Nación sin ningún tipo de moderación, a pesar de la intervención de Gabiela Michetti, que intentó aquietar aguas convulsionadas.
El jefe de Estado, visiblemente molesto, entendió que no era momento de quedarse callado y reaccionó: "Hay que respetar el voto democrático. Señores, hay que respetar el voto de la democracia", remarcó en un par de ocasiones.
Los aplausos y un atronador "sí, se puede" del oficialismo se entremezcló con los abucheos opositores. Hubo que esperar un minuto para que la temperatura bajara.
Holdouts y deuda
Pidió al Congreso "conseguir los consensos necesarios" para conseguir el paquete de leyes que definirá la salida del país del default, luego del acuerdo alcanzado ayer con los holdouts. Macri necesita la derogación de las leyes cerrojo y de pago soberano para afrontar la cancelación definitiva de la deuda por U$S 4653 millones.
A las 11.49 le dio un corte a su primera parte del discurso. "Podría seguir todo el día, pero por respeto a quienes están siguiendo voy a cortar acá luego", dijo luego de 23 minutos en los que se dedicó sólo a hablar de la "herencia". Se comprometió a revelar "todos los datos desde 2003 hasta hoy".
Entonces dijo que el diagnóstico "no debe servir para deprimirnos ni enojarnos". Allí comenzó la segunda parte del discurso del Presidente, planteado con referencias al futuro.
"En estos casi 3 meses de gestión, trabajamos para normalizar nuestro país", apuntó. Luego inició una defensa cerrada a sus primeras medidas de gobierno, como el levantamiento del cepo al dólar y los cambios en Ganancias.
Dictadura y Nisman
Cosechó aplausos -y también algunas interrupciones- cuando hizo alusión a la última dictadura. "Este año se cumplen 40 años del golpe militar, cuando se consolidó la época más oscura de nuestra historia. Aprovechemos este año para gritar todos juntos nunca más a la violencia", aseguró.
Momentos de tensión se vivieron cuando prometió reducir la inflación y dijo que "la inflación la promovió el gobierno anterior". Allí sus palabras fueron interrumpidas por legisladores del Frente para la Victoria y la vicepresidenta Gabriela Michetti tuvo que pedir "silencio para respetar al Presidente".
Defendió el cambio que impulsó en el mínimo no imponible en Ganancias y dijo que la actualización en las escalas "deberá ser tratada por el Congreso lo antes posible".
Macri le dio valor a las relaciones internacionales. Habló de los nuevos contactos que tuvo con países como Brasil, Estados Unidos y Francia y le otorgó un párrafo aparte a Gran Bretaña: "Como le dije al premier David Cameron, dialogar no implicar renunciar a nuestro reclamo sobre la soberanía de las Islas Malvinas".
También recordó al fiscal muerto Alberto Nisman y dijo que la circunstancias de su muerte "de a poco comienzan a aclararse". Y le dio su apoyo a las víctimas por el atentado a la AMIA.
Actualización automática de las jubilaciones y asignaciones
El presidente Mauricio Macri dedicó parte del discurso en la apertura de la Asamblea legislativa a las metas de gobierno y recordó los ejes de su campaña: pobreza cero, derrotar el narcotráfico y la unión de los argentinos.
Macri se refirió a la inflación como el peor flagelo para la pobreza y en ese marco señaló: Para salir de la pobreza, necesitamos más fuentes de trabajo y menos inflación. Esa será nuestra obsesión".
"Anunciamos la actualización automática de los montos de las jubilaciones, las asignaciones familiares y la Asignación Universal por Hijo", dijo el presidente y agregó: "Para cuidar a los que menos tienen vamos a proponer la eliminación del IVA para los productos de la canasta básica alimentaria".
Se refirió a la corrupción con la emblemática frase utilizada por los familiares de la tragedias de Once y Cromañón. "La corrupción mata. Debemos darle todas las herramientas al poder judicial para que trabaje en tiempos veloces".
















