Sobre el proyecto, opinó que esta ley marca un hito histórico en el país, por varios motivos. "Por un lado, la forma en la que se construyó el proyecto de ley, de manera abierta, participativa, por el rol protagónico de las mujeres, la libertad de hablar sobre sus cuerpos. Ciudadanos y ciudadanos se expresaron y pudieron decir lo que sienten y lo que piensan, y creo que es un elemento integrador para poder votar estar ley, saber lo que sienten las mujeres. Se ha hecho con la garantía de libertad expresión y opinión en cada una de las audiencias públicas."

Consideró también muy valioso la incorporación de cambios surgidas del debate, que no se encontraban en el proyecto original, como muestra de la apertura y el debate genuino. "Nos pusimos de acuerdo y votamos el proyecto. Es otro elemento adicional de por qué esta ley es diferente, porque dejamos las ideologías de lado."
La diputada se dirigió a sus pares, "me parece que muchos no estábamos preparados para escuchar a las mujeres organizadas, dar explicaciones (...) Que los legisladores tengan que dar explicaciones a las hijas, escuchar a sus hijas decirles qué votar. Porque tenemos una nueva generación delante nuestro, es la generación de los derechos, es una generación que exige, que exige su parte de la sociedad".
"Acá no hablamos de vida o de muerte", expresó Moisés, exigiendo salir de esa simplificación, de "si estar a favor de un proyecto, estás en contra de la vida y si estás a favor, del otro estas a favor, porque esta ley no obliga nada a nadie, nosotros no queremos que nuestras mujeres aborten, al contrario sabemos que es uno de los momentos más difíciles, que le toca pasar a una mujer, debe ser una de las decisiones más dolorosas que le debe tocar a una mujer, pero nosotros no la juzgamos a esas mujeres, creemos que son decisiones individuales, que tienen que ver con los derechos personalísimos de las personas, nosotros queremos acompañarlas que el Estado las acompañe, y lo que estamos es en contra del aborto clandestino, de la clandestinidad de esos abortos a la que expulsamos a nuestras mujeres a que se los hagan solas y fuera del sistemas".
Durante la exposición, consideró también importante reconocer la incapacidad de las leyes actuales para aportar soluciones a un tema social grave. "Cien años de penalidad no ha evitado ni un solo aborto, en cambio logro la muerte de muchas mujeres de bajos recursos. No quiero que las mujeres aborten, pero no voy a juzgarlas."















