En un discurso pronunciado ante el presidente Tayyip Erdogan, el Papa rechazó "la mera respuesta militar" en Siria e Irak, y lamentó "la violación de las leyes humanitarias más básicas"
La primera jornada de la visita de tres días del papa a Turquía incluyó el encuentro con el presidente Erdogan, un momento de alto significado político en el que Francisco se refirió al conflicto generado por el avance del Estado Islámico y las diferentes fuerzas que pugnan por controlar Medio Oriente.
"Reiterando que es lícito detener al agresor injusto, aunque respetando siempre el derecho internacional, quiero recordar también que no podemos confiar la resolución del problema a la mera respuesta militar", dijo el pontífice.
Bergoglio recordó que en Siria e Irak "la violencia terrorista no da indicios de aplacarse" y que en ambos casos "se constata la violación de las leyes humanitarias más básicas".
El papa Francisco llegó este viernes a Ankara para iniciar una visita a Turquía de tres días, en la que abogará por el diálogo entre religiones y la paz en Oriente Medio.
Fue recibido en el aeropuerto de la capital por el ministro de Relaciones Exteriores turco, Mehmet Cavusoglu, según imágenes difundidas por la televisión estatal turca.
El motivo oficial de la visita de Francisco es reunirse con Bartolomeo I, el patriarca ortodoxo ecuménico de Constantinopla, con el que mantiene lazos de amistad, pese a ser una iglesia separada de Roma desde el siglo XI.
La visita al mausoleo, un elemento habitual en la visita de dignatarios extranjeros, se produjo entre enormes medidas de seguridad, que mantenían selladas numerosas calles de los alrededores.
Tras un primer breve descanso en el aeropuerto, donde Francisco bebió un vaso del tradicional té turco, el pontífice se desplazó directamente al mausoleo en un Volkswagen Passat blindado, según la televisión pública turca TRT, que emite la visita en directo.
El papa recorrió el mausoleo acompañado por Çavusoglu, y colocó una corona de flores, concretamente claveles rojos y blancos, rotulada con las palabras "papa Francisco" en inglés.
El papa firmó a continuación en el libro de visitas del mausoleo, donde escribió: "Deseo que Turquía, que es un puente natural entre dos continentes, no sea solamente un cruce de caminos, sino un lugar donde todas las culturas, etnias, hombres y mujeres miembros de religiones vivan juntos en el diálogo".
"Deseo que Turquía no sea solamente un cruce de caminos"
Tras firmar en el libro, rezó un breve momento ante el mausoleo, que hoy ha permanecido clausurado a toda otra visita, aunque habitualmente es un popular destino del turismo local.
El papa está acompañado en su recorrido por la conocida actriz turca Serra Yilmaz, de 60 años, que oficia como traductora, función que ya cumplió en 2006 durante la visita de Benedicto XVI.
Al salir del mausoleo, Francisco se dirigió al Palacio Presidencial, para encontrarse con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.
Erdogan, que habló antes que el papa, denunció tanto el aumento de la islamofobia en Occidente como los prejuicios entre cristianos y musulmanes. “Vemos con pena que los prejuicios entre unos y otros están creciendo en el mundo musulmán y cristiano. En Occidente se expanden el racismo, la islamofobia y la discriminación”, dijo Erdogan ante su invitado.
“La gente desesperada cae en los brazos de las organizaciones terroristas. El Estado Islámico, Al Qaeda y Boko Haram son el resultado de políticas equivocadas y la gente desesperada queda expuesta a sus manipulaciones”, agregó.
Entonces Francisco lanzó un mensaje claro de rechazo a la “mera respuesta militar” contra el terrorismo en Siria e Irak -no mencionó directamente al grupo yihadista Estado Islámico - aunque recordó que es “lícito detener al agresor injusto”.
“Reiterando que es lícito detener al agresor injusto, aunque respetando siempre el derecho internacional, quiero recordar también que no podemos confiar la resolución del problema a la mera respuesta militar”, dijo el pontífice.
Luego, el Papa llegó a la Dirección de Asuntos Religiosos de Turquía (Diyanet) para reunirse con el jefe de la institución, Mehmet Görmez. En una conferencia en conjunto, Görmez subrayó que el Islam es una "religión de paz". Advirtió que el terrorismo es "una rebelión contra Dios, y como musulmanes rechazamos este extremismo y el derramamiento de sangre".
Francisco respondió a ese discurso con la afirmación de que "el diálogo adquiere más importancia en tiempos de crisis", al tiempo que subrayó la "tragedia" en Irak y Siria.















