Se eligen, especialmente, las bodegas de San Salvador de Jujuy, la Quebrada de Humahuaca y el paisaje selvático de Monterrico.

El segmento de bodas y romance está en pleno crecimiento en la Argentina. En esa línea, en Jujuy se asienta la tendencia. La provincia invita a realizar casamientos en un entorno rodeado de paisajes majestuosos, con servicios de excelencia, locaciones únicas y la exquisitez de su gastronomía y vinos de altura.
La directora provincial de Turismo, Sofía van Balen Blanken, comentó que en lo que va de año hubo aproximadamente 40 solicitudes de residencia temporaria para casarse en el destino.

En sus palabras, “la mayoría de las parejas son jujeños que se fueron al exterior y vienen con sus familias a casarse”, aunque también aclaró que es difícil acceder a cifras exactas de estos actos, ya que se trata de eventos privados.
Asimismo, el presidente del bureau, José Ortiz, destacó que aproximadamente 60 socios están capacitados para esta clase de festejos, los cuales reciben a los grupos que eligen las bodegas de San Salvador de Jujuy, la Quebrada de Humahuaca o el paisaje selvático de Monterrico para realizar la ceremonia.

Un punto a destacar que mencionó es que últimamente se viene sumando la propuesta para visitar el tren solar.
Asimismo, para la unión matrimonial a través del sacramento religioso, Jujuy posee diversas iglesias, auténticas joyas arquitectónicas, testigos de la historia de nuestro territorio, ideales para sellar de manera indisoluble el vínculo sagrado.
Pueblos que preservan la arquitectura local y respeto por el paisaje cuentan con prestaciones de servicios distinguidos, con la calidez que ofrecen sus hoteles boutique, restaurantes y bodegas de vinos de altura.
En los Valles Jujeños se encuentran majestuosos escenarios con espejos de agua y cerros cubiertos de vegetación, haciendo de la boda un evento inolvidable.















