Por Gabriel Gutierrez ||Una semana movidita se vivieron en los pasados 7 días. Desde un Congreso del Partido Justicialista que nada más dejó una amnistía a medias, pasando por los acostumbrada conflictividad gremial producto de un diálogo de sordos que se viene realizando desde hace 20 años, sin olvidarnos de los problemas de la educación que no se reducen solo a un año lectivo recortado debido a los paros, el misterio finalmente develado de la salud del Gobernador de la provincia, y la sentida muerte del "Pila sola", fueron quizás los hitos más importantes de la semana.
Como no podía ser de otra manera, la omnipresente conflictividad gremial de los últimos 20 años comenzó la semana con un paro docente y finalizó con jornadas de 48 horas de paro de parte de la Intersindindical. En el medio, las acostumbradas palabras de desprecio y descalificación de los principales funcionarios que dicen estar abiertos al diálogo pero que niegan toda posibilidad de moverse un ápice de la dura postura adoptada por un gobierno más comprometido con sus compromisos con las grandes empresas beneficiarias de la obra pública, que con los miles de trabajadores que hacen funcionar a la administración, la mayor empleadora de una provincia cuya mayor industria es la generación de miles de desempleados al año.
No se puede tomarnos el pelo diciéndonos que se está abierto al diálogo y en la misma oración decir que no hay forma de satisfacer los reclamos de los trabajadores estatales, que son los principales engranajes de la economía jujeña. No se puede afirmar estar siempre dispuesto a escuchar, si en la siguiente frase se cuestiona el derecho a huelga y acusar a los trabajadores "vivir del conflicto" y de "vivir de vacaciones". Sinceramente no creo que a ningún trabajador le guste salir a la calle a tener que reclamar que no le alcanza el sueldo para llegar a fin de mes o para pedir una ayuda extraordinaria para poder pasar el mes de las fiestas con un mínimo de dignidad.
Está claro que para un funcionario que gana infinitamente mucho más que uno de estos trabajadores "que nada le aportan a Jujuy", debe ser inconcebible pensar en cómo se pueden quejar si está todo bien. Los tiempos y la desesperación de un trabajador que ya no llega a la primer quincena con un sueldo atrasado por la inflación que tanto se empeñan en negar, no son los mismos que los de un funcionario que puede dedicar parte de sus ingresos declarados al ahorro, o al esparcimiento. Hoy por hoy, no se puede vivir con menos de 10 mil pesos en esta provincia. Lo saben bien, pero lo único que hacen es estirar el problema mientras condenan a raspar la olla a miles de jujeños.
Esta vez el gobierno tendrá que ceder en la postura y volver a abrir paritarias porque el insuficiente aumento otorgado en marzo ya se lo comió la inflación. Si a las empresas de transporte se les va a permitir volver a aumentar sus tarifas, si a las empresas de servicios públicos se les permitió aplicar el aumentazo tras la quita de subsidios ¿cómo es que a los trabajadores no les darán la oportunidad de recomponer los salarios que quedaron tan rezagados?
Por lo pronto, los sueldos de la administración pública provincial volverán a pagarse tarde, mientras en Salta, los empleados estatales percibirán sus haberes antes del 4. Seguramente este nuevo inclumplimiento del Gobierno provocará nuevas medidas de los gremios estatales, especialmente del SEOM, que suele empezar con una medida de fuerza todos los meses ante la falta de pago de los salarios como lo indica la ley.
Pero mientras los miles de trabajadores que conforman el principal motor de la economía del flaco sector privado y de las finanzas públicas, el gobierno y la oposición están más interesados en los recientes anuncios de una reforma política que incluye una reforma al sistema electoral, en la que el Gobierno puede "aplicar el físico", tal como lo adelantó el ministro Matuk en una entrevista a principios de semana, y una eventual reforma de la constitución.
Las voces críticas al nuevo ambicioso proyecto del gobierno coinciden en que detrás de un discurso bienintencionado, de hacerse eco por primera vez de reclamos que vienen de tiempo atrás compartidos por varios sectores políticos y de poner en sintonía a la Carta Magna provincial con la Constitución Nacional, hay una manifiesta intencionalidad de perpetuarse en el poder por otros cuatro años más, manteniendo privilegios y condicionando a otros en sus legítimas aspiraciones.
Lo curioso es que las críticos no pertenecen a un solo color político, de hecho no fueron pocos los justicialistas que ven en este proyecto una nueva razón para diferenciarse aun mas de quienes acusan de haber usurpado la conducción del partido tras autoprorrogarse indebidamente hace más de dos años. Así al menos lo expresó Walter Cardozo, para quien despues de la reforma seguirán los mismos actores y nada cambiará.
Gerardo Morales ya adelantó que su partido no acompañará la reforma constitucional, pero aun está por verse si el oficialismo no termina por borocotizar a los radicales necesarios para llegar a la mayoría calificada necesaria.
Federico Medrano, se refirió a esta intentona como el emblema del "claro fracaso de quienes gobiernan" ya que no solo están fuera de contexto, sino que el las interpreta como una bomba de humo para distraer la atención de otros temas de mayor importancia y relevancia, como lo son las graves falencias de los servicios indelegables del Estado, como lo son la educación, la justicia, y la salud.
Para el ex concejal la intencionalidad que él interpreta detrás del proyecto, quedó en evidencia días pasados cuando representantes de distintos partidos minoritarias concurrieron a la Legislatura jujeña con la idea de empezar hacer aportes de ideas por la reforma electoral y al piso electoral. Nadie los recibió. Está claro que el pueblo no delibera ni gobierna sino a través de sus representantes, pero hay más de 90 mil jujeños que se quedaron sin representación gracias a un piso electoral que no se condice con la realidad demográfica de una provincia tan pequeña como Jujuy. El gesto de recibir y escuchar a estos dirigentes que representan a 90 mil jujeños que no tienen un representante en la cámara, diría mucho. El no recibirlos es prueba de que no hay mucha voluntad de que haya cambios significativos, y que todo esto es o una cortina de humo, o simplemente oportunismo electoral demagógico.
Ramiro Tizón señaló que no hace falta reformar la constitución para transparentar el ingreso al Poder judicial. En este sentido recordó que en el 2001, el Poder Ejecutivo Nacional se autolimitó en la facultad de designar jueces, con la creación del consejo de la Magistratura, cosa que se podría hacer en Jujuy. Evidentemente falta voluntad política. Para Tizón el Partido Justicialista está buscando la forma de "continuar" y por eso quiere retocar el Código Electoral.
Es innegable que el abanico de reformas con que el oficialismo está tentando a la población es atractivo. Quién no quisiera un sistema más transpárente y no tan politizado en la elección de magistrados, quién no quisiera que el piso electoral no sea inconstitucional y el más alto del país, quien no quisiera un fiscal en cada municipio y mayor celeridad en los juicios y trámites judiciales, quien no quisiera límites a los periodos de los cargos electivos... pero tampoco se puede negar que el tiempo en que el actual gobierno propone estos cambios es algo tardío, estamos a solo 8 meses de las elecciones del 2015, y uno se pregunta ¿cómo es que no los han hecho antes si han reformado 9 veces el código electoral según la ocasión?
Creo que es inoportuno el tiempo de esta propuesta. La ciudadanía se expresará el año que viene por un cambio o por depositar nuevamente la confianza en la actual gestión. Es inoportuno cambiar las reglas de juego faltando tan poco para el fin de un período de gobierno. La mitad de los legisladores que participarán en la decisión solo tienen 8 meses de mandato. Creo que aunque se logre la mayoría calificada necesaria para la declaración de la necesidad de la reforma, una reforma en estas condiciones quedaría deslegitimada. Se cae en la misma bajeza que el gobierno nacional al condicionarle las reglas del juego al gobierno siguiente.
En otro orden de cosas, es triste coincidir con el ex concejal Medrano sobre las falencias en la prestación de los deberes indelegables del Estado: seguridad, educación y salud.
El manto de oscuridad que existe sobre el tema seguridad por ordenes del Gobierno provincial a la policia es ostensible en los partes de prensa que recibimos en las redacciones de los diarios. Solo dan cuenta de delitos menores de poca monta y accidentes de tránsito. No se condicen con la realidad que se viven en las salas de emergencias de los hospitales y centros de salud de Jujuy. No son pocos los médicos que hablan de decenas de víctimas y victimarios de serios hechos de violencia que se dan en los barrios de la ciudad. Sin embargo también denuncian, en voz baja, que tienen ordenes de no hablar del tema con la prensa y se niegan a dar sus nombres por temor a represalias.
En solo 20 días, se registraron 9 fugas de distintas comisarías de la ciudad, y según pudimos saber, solo se ha logrado recapturar uno de los evadidos. Fuentes extraodiciales nos confirmaron que uno de los fugados de las comisarías es nada menos que uno de los imputados en el brutal secuestro seguido de muerte y robo al joyero Colque.
Cabe preguntarse qué es lo que hacen peligrosos delincuentes alojados en las comisarías. En lugar de trasladar a los imputados a una instalación más segura, a cargo del Servicio Penitenciario, se los aloja en comisarías de barrio, poniendo en serio riesgo la seguridad de los vecinos. Seguramente nadie quiere hablar del tema, pero esto evidencia un colapso de un superpoblado servicio penitenciario que no da abasto debido a la cantidad de encausados y condenados por delitos. Hecho que demuestra que el tema de la seguridad no es del todo un tema menor, y no es ajeno a nuestra realidad a pesar del empeño en esconderlo.
Mientras tanto, hay policías que se dedican a saludar a delincuentes que vandalizan sedes partidarias, y efectivos policiales prestando servicios de guardia en casas y estudios profesionales de funcionarios y ex funcionarios. Esta semana hemos constatado que hay policías uniformados y armados prestando servicios de seguridad privada en estudios de ex funcionarios. ¿Qué hace un efectivo policial brindando seguridad privada a ex funcionarios en vez de estar brindando seguridad a los ciudadanos contribuyentes?
En caso de que esto fuera poco, ya se cuchichea entre los pasillos de las comisarías y la central de policía sobre el profundo malestar en la fuerza por la falta de cumplimiento de los compromisos que asumió el gobierno provincial después de la fatídica jornada de diciembre del año pasado, hecho que abona el campo de cultivo de los fantasmas de nuevos acuartelamientos policiales que coincidirán con el mes en que el hartazgo y la impaciencia de la gente suele desembocar en saqueos.
La educación tampoco pasa por buenos momentos. A los recientes escándalos por nepotismo y un magro subsidio destinado a los comedores escolares, se le suman ahora a los dolores de cabeza de la ministra Florencia Gelmetti una considerable cantidad de conflictos en el Ministerio de Educación de la provincia que quedaron expuestos.
El descontento entre los técnicos del plan Cenecatar Igualdad y los docentes de programas como FinEs, provocó nuevas marchas y proetestas que seguramente fueron motivo de la cancelación de la visita del ministro de Educación Alberto Sileoni a la Expoeducativa.
Sumado a esto, los docentes insisten en que el gobierno sigue incumpliendo acuerdos suscriptos y promesas realizadas y, a pesar de la amenaza de judicialización de la protesta, volvieron a desafíar al gobierno y a la justicia, asistiendo a otra jornada de paro provocando que los chicos de las escuelas públicas pierdan otro día más de clases. El gobierno, insiste en que los docentes no tienen nada que reclamar y se escudan detrás de una cautelar. La baja de cargos en los regímenes de capacitación laboral fue otro motivo de dolores de cabeza para la titular del área educativa, Florencia Gelmetti, quien debió soportar una movilización de militantes peronistas que reclamaban la devolución de las horas de enseñanza a docentes, cargos que, dicho sea de paso, se distribuyen bajo un régimen que nunca se explicitó en forma clara para qué sirve ni qué enseñanzas provee, ni a qué alumnos.
A los problemas de infraestructura que afectan a varios establecimientos públicos, ahora se suma el riesgo a la salud que enfrentan miles de estudiantes. Esto quedó en evidencia tras la mediatización de un caso de meningitis que terminó con la muerte de un alumno del profesorado, en la escuela de danzas "Norma Fontanela".
como frutilla del postre existen una serie de denuncias por nombramientos discrecionales y acomodos para integrantes del círculo íntimo y familiar de la ministra, hecho que incrementó la indignación entre las filas docentes y la opinión pública. Dos hermanas de la funcionaria quedaron expuestas al figurar en listas de nombramientos firmados por Gelmetti.
Fiel al estilo del partido gobernante, Gelmetti no dudó deslindar responsabilidades en la gestión de Rodolfo Tecchi, gestión de la que curiosamente la ministra fue funcionaria de primera línea.
Y mientras todos estos problemas asedian el ministerio de Educación y se abona el caldo de cultivo del hartazgo e indignación de los docentes, Florencia Gelmetti, se entrevistó con el Obispo de la Diócesis de Jujuy, monseñor César Fernández, a los fines de tratar cuestiones vinculadas con la Ley de Educación provincial y articular acciones tendientes a mejorar el funcionamiento de los colegios confesionales.
¿La educación pública? Bien, gracias.
Por último, pero no menos importante, no podemos olvidarnos de la crisis en la salud pública.
Desde hace días que se habla de una falta de insumos y medicamentos en los depósitos del principal nosocomio de nuestra provincia, el Hospital Pablo soria.
Pacientes que están hace semanas internados esperando ser intervenidos quirúrgicamente, se quejan de la postergación de las fechas que tenían para dichos procedimientos debido a la escases de insumos, tan básicos como las gazas.
En la farmacia del Hospital Pablo Soria admitieron la crisis que se vive por la carencia de insumos y señalaron que se está trabajando para intentar normalizar la situación. sin embargo, advirtieron que la complejidad del tema es ajeno al sistema de salud y que la falta de medicamentos e insumos se debe principalmente al efecto de la inflación sobre las cotizaciones de los necesarios insumos, hecho que se exacerba ante la falta de ciertos elementos necesarios que permanecen trabados en la aduana por las restricciones a las importaciones.
Entre el momento de cotización de los insumos a comprarse, y la entrega efectiva, hay proveedores que se ven imposibilitados de mantener la oferta debido a la inflación.
Como bien indicaron en la farmacia del Hospital, estos temas son ajenos al funcionamiento de la salud en la provincia, pero es evidente que la política económica nacional está incidiendo en la prestación de un servicio escencial del estado, poniendo en riesgo la vida y la salud de miles de jujeños y argentinos.
Por otro lado, durante la semana se ha hablado de la falta de traumatólogos en el Hospital de Niños.
Cabe destacar que desde el ministerio de Salud no se han tomado los recaudos necesarios para garantizar la salud, ante este panorama, de manera que asistimos a un incumplimiento flagrante de las obligaciones del Estado y a un abandono de personas de parte del Gobierno.
La crisis en la salud pública jujeña queda al descubierto tras un incidente de la semana que involucró al gobernador de la provincia. Nuestro medio reveló que durante su ultimo viaje a Buenos Aires, el gobernador de la provincia se dio una vuelta por la Fundación Favaloro, donde permaneció internado casi 48 horas.
Según las versiones que recogió NOTINOR.COM, debido a una "descompensación de tipo vascular"; según el gobierno de la provincia, debido a "un chequeo de rutina" programado.
Sea como fuere, lo cierto es que el gobernador de la provincia no confía en la salud pública que brinda la provincia que gobierna, y por eso se va a Buenos Aires a uno de los más prestigiosos -y costosos- centros especializado en materia cardiovascular, centro al que no todos los jujeños tienen acceso. O sea, mientras en las salas de internación del principal nosocomio de la provincia, hay pacientes esperando hace semenas poder ser intervenidos quirúrgicamente, el señor gobernador Eduardo Fellner se toma el avión de la provincia y se hace atender en uno de los mejores centros cardiovasculares del mundo...
A las autoridades de salud de la provincia, ni al gobernador Fellner, parecen interesarles el estado de una salud pública que está en terapia intensiva, con pronóstico grave y reservado. En lo que si están interesados es en las elecciones que tendrán lugar en los próximos días en el Instituto de Seguros de Jujuy, que será escenario, o bien de repartija, o de campo de batalla, de distintas facciones que controlaran nuestra gerenciadora de salud. Eso si está en agenda... mientras tanto, que los pacientes del Hospital Pablo Soria sigan esperando, o vayan a la salud privada.















