CIUDAD DEL VATICANO (EFE).- El papa Francisco pidió ayer a la comunidad católica rezar para que cesen las "tensiones" en la ciudad de Jerusalén, "querida por judíos, cristianos y musulmanes", después de una escalada de violencia que incluyó la decisión de Israel de limitar el acceso de los musulmanes a la Explanada de las Mezquitas, en el casco antiguo de la ciudad.
"Los invito a orar para que la Ciudad Santa, querida por judíos, cristianos y musulmanes, que en los últimos días ha sido testigo de numerosas tensiones, pueda ser un signo de la paz que Dios desea para toda la familia humana", dijo Francisco después del rezo del Angelus en la Plaza San Pedro, con motivo del Día de Todos los Santos.
Israel limitó la semana pasada el acceso de los musulmanes a la Explanada de las Mezquitas, una decisión sin precedentes desde 1967.
FRANCISCO
"Los invito a orar para que la Ciudad Santa pueda ser un signo de la paz que Dios desea para la familia humana".















