Lo que iba a ser una reunión de coordinación entre la Nación y el gobierno bonaerense para trabajar de manera conjunta contra la creciente inseguridad, terminó en un nuevo enfrentamiento entre el gobierno nacional y la administración bonaerense por el manejo de la seguridad.

Casi a los gritos, Sergio Berni se arrancó el barbijo y apoyó sus manos sobre la mesa inclinando su cuerpo hacía adelante. Ese gesto, que Sabina Frederic consideró como amenazador, fue el detonante de un nuevo escándalo entre los ministros de Seguridad de Nación y Provincia. "Vas a desenfundar o me vas a atacar por ser mujer", lo paró en seco la funcionaria nacional ante la mirada atónita del gobernador Axel Kicillof.
Nervioso por la frase de Frederic, Berni se volcó el café encima. No fue el único momento de tensión. Eduardo Villalba, secretario de Seguridad, le recordó su actitud en el Puente La Noria, cuando irrumpió en un control que estaba realizando la Policía Federal hace 22 días. "Si hacés una cosa así de nuevo vas a ir detenido", fue el aviso sin anestesia.
Lo que iba a ser una reunión de coordinación entre la Nación y el gobierno bonaerense para trabajar de manera conjunta contra la creciente inseguridad, terminó en un nuevo enfrentamiento entre el gobierno nacional y la administración bonaerense por el manejo de la seguridad.
"Berni estuvo irresponsable e irrespetuoso. Está claro que no le interesa coordinar una política de seguridad y está preocupado por sus cosas personales. Frederic lo puso en caja varias veces", dijeron fuentes oficiales.
El ministro bonaerense admitió el cruce con Frederic, aunque lo minimizó. "Fue una reunión protocolar, te diría que aburrida. Sin nada de importancia", sostuvo Berni.
El funcionario bonaerense nunca congenió con Frederic, a la que siempre le criticó su falta de acción y su inexperiencia en la gestión. "No hacen nada sin armar una reunión antes", graficó el ministro, que ayer también discutió con intendentes peronistas.
En medio de la crisis económica y social, lo que hizo subir el delito en las últimas semanas, Kicillof, Berni y el jefe de Gabinete, Carlos Bianco, se reunieron con Mayra Mendoza (Quilmes), Fernando Espinoza (La Matanza), Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Mariano Cascallares (Almirante Brown), Juan José Mussi (Berazategui), Mario Secco (Ensenada), entre otros.
Fueron varios los jefes comunales que le reclamaron al ministro mayor presencia policial, lo que provocó varios cruces. Pese al enfrentamiento, en el encuentro Kicillof y Frederic resolvieron trabajar de forma conjunta en los operativos complementarios con fuerzas de seguridad de la provincia y federales.
El objetivo es reforzar la presencia de las fuerzas federales -principalmente gendarmes y prefectos- en las zonas calientes del conurbano. Hoy, según fuentes oficiales, hay desplegados en el área metropolitana 7500 efectivos.
"El objetivo de darle más eficiencia a la presencia de fuerzas de seguridad. Los funcionarios repasaron el diagrama de operativos de control y el despliegue de las fuerzas federales", se informó en un comunicado oficial.















