
El gobierno de Mauricio Macri puso en marcha el operativo político para la reelección del Presidente en 2019. Lo hizo a través de la primera reunión del consejo nacional del PRO, en Parque Norte, donde el debate preponderante fue la reorganización del partido, la despenalización del aborto, y el arranque de los timbreos en todo el país, que comenzarán mañana y tendrán una frecuencia mensual.
Los máximos jefes partidarios admitieron que las salidas a los barrios tienen como meta de fondo calentar los motores para las reelecciones, no solo de Macri sino de la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, y del jefe del gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.
El secretario general de la Presiencia, Fernando De Andreis, admitió "estamos trabajando para la reelección en 2019" y señaló que "éste es un año para fijar políticas, afirmarse en el territorio y escuchar propuestas".
Al salir del encuentro, Rodríguez Larreta dijo que "lo natural es la reelección de Mauricio, pero hoy no es el foco, sino la gestión". También señaló: "Lo natural es que María Eugenia siga trabajando en la provincia y yo en la Ciudad, algunos proyectos trascienden un período de gobierno".
Sin embargo, los timbreos también tienen un objetivo inmediato. Según confiaron altas fuentes partidarias, en el corto plazo Macri buscará recuperar terreno en las encuestas que en los últimos meses registraron una caída en la popularidad de Cambiemos desde la sanción de la reforma previsional.
El oficialismo volverá así hoy al modo campaña para recrear las expectativas que había generado en el comienzo de su mandato y recuperar la imagen perdida. Con ese objetivo, también, Macri ordenó habilitar el debate por la despenalización del aborto y tensó la relación con los empresarios de la UIA, como señales a los sectores más progresistas.
Durante este año habrá tres reuniones de la conducción nacional del PRO y las últimas dos ya serán en plena campaña. Frente a 300 dirigentes ayer se aprobó formalmente la fusión del PRO con el partido Unión por la Libertad, de Patricia Bullrich.
Además se aprobaron el balance y la compra de la nueva sede partidaria de Balcarce 412, y se lanzó un debate interno sobre la despenalización del aborto, con distintas posiciones, de lo que se informa aparte.
El plenario estuvo encabezado por el presidente del PRO a nivel nacional, Humberto Schiavoni, pero participaron las principales figuras del Gobierno, ministros, funcionarios de segunda línea, diputados y senadores.
"El PRO está poniendo proa a continuar con la actividad del partido en todos los distritos. Mañana (por hoy) se hace el primer timbreo nacional y se hará todos los meses y en muchas provincia todos los fines de semana", anticipó Schiavoni. "Mucha gente está contenta que la escuchemos y mucha gente tiene reclamos", admitió.
El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, dijo que "la idea es hacer un timbreo por semana hasta el mundial".
El secretario general del PRO, Francisco Quintana, señaló que los timbreos obedecen a la necesidad de "no perder la cercanía con los argentinos" y señaló: "Mañana nos reencontraremos en la calle con el primero del año y la gente valora que estemos en la calle".
Rodriguez Larreta señaló que "los hacemos siempre independientemente de la fecha, la elección y de la encuesta" y señaló que "creemos en hablar con los vecinos cara a cara".
El plenario de funcionarios fue clausurado por el jefe del Gabinete, Marcos Peña, en una arenga destinada a infundir ánimo en los funcionarios y dirigentes pese a las críticas de varios sectores por la inflación, la suba de tarifas, los despidos y la falta de inversiones.
"Ni estábamos tan bien antes ni tan mal ahora. Estamos poniéndonos en marcha en un año de entusiasmo y desarrollo. Hoy estamos encarando una etapa distinta a 2016 y 2017", dijo el ministro coordinador.
"No creamos que en lo técnico, en los números, la frialdad, ahí está lo político. Eso está en otro lado, en el vínculo con los argentinos", dijo Peña.
"Somos lo que queríamos ser, la fuerza política que gobierne el país. Si nosotros no estamos convencidos aparecen los miedos", agregó.
"Es un año para trabajar mucho en la unidad. Momento en ser responsables con lo que hacemos con nuestro capital político. Necesitamos la ayuda de cada uno de ustedes para organizar los equipos y voluntarios", propuso.
Señaló que el eje central del discurso de Cambiemos debe pasar por "el entusiasmo que genera ratificar que podemos seguir demostrando con hechos, actitudes día y día quiénes somos y por qué estamos en el poder".
"Vamos con ritmo, prudencia humildad y generosidad. Tenemos mucho en juego, sobre toda la esperanza de los argentinos. Así que mañana todos a timbrear", exclamó Peña.
La gobernadora María Eugenia Vidal pidió que "mañana cuando vayamos a timbrear hagámoslo con la alegría de lo que hemos hecho y con la humildad de reconocer en lo que nos equivocamos y con la tranquilidad de poder mirar a todos a los ojos".
Rodríguez Larreta también exaltó el valor de la cercanía con la gente. "La gente escucha más el timbre de ahora que en campaña. Lo que hagamos este año vale doble. La cercanía no es sólo el mensaje, hay que llegar a cada vecino. Eso es sólo con método", señaló.















