Cristina Elisabet Kirchner llegó a Buenos Aires para participar de un homenaje a Hugo Chávez, al cumplirse 62 años de su nacimiento. Allí, elogió al líder y fundador del régimen que aún hoy dirige el futuro del país caribeño, y también habló de su esposo, Néstor Kirchner. "La historia se construye con marchas y contramarchas", dijo al comenzar.
La ex mandataria que viajó especialmente para participar del acto, dijo que "a lo mejor aquí se estuvo analizando los momentos que vive la región, y se preguntaron qué hubiera pasado si viviera Hugo o si viviera Néstor ".
La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner sostuvo que "estamos en momentos de desafíos" y agregó "debemos imaginar qué vamos a hacer nosotros", al tiempo que sostuvo "tal vez fuimos ingenuos al no advertir el avance de sectores ultraconcentrados".
"Yo vengo de una familia peronista y siempre escuché que si Evita hubiera estado viva no habría pasado lo de 1955", en alusión al golpe militar contra Juan Domingo Perón.
Al respecto, reflexionó: "La historia no se construye con hipótesis, tenemos que construirla todos los días", y remarcó que "debemos confiar en nosotros mismos y en la fuerza del pueblo".
"Nosotros tal vez no advertimos que se estaba produciendo una reacción de los sectores ultraconcentrados porque estábamos trabajando en construir cada vez más derechos", y remarcó que "como autocrítica debemos decir que fuimos ingenuos porque tampoco advertimos la magnitud del avance popular que logramos en doce años", remarcó.
Cristina, en su disertación, sostuvo que "es cierto que extrañamos a Chávez y Néstor Kirchner, pero la mejor forma es imitarlos".
Agregó que "es un momento difícil y complejo en la sociedad" y reiteró que "la historia no es una marcha permanente hacia adelante, se construye con avances y retrocesos".
"No vengo a hablar de política interna", aclaró la ex presidente en medio de su intervención en la conferencia.
También habló sobre la crisis económica de 2001, y dijo: "Chávez nos ayudó en los momentos difíciles de la Argentina. Sin su ayuda, hubiera sido imposible salir".
Hubo algunos que se dieron cuenta de todo lo que habíamos avanzado. No son muchos, pero son muy poderosos
La ex presidente estableció vínculos entre la política interna y externa de Argentina y Venezuela durante todo su discurso. "Éramos gobiernos profundamente democráticos y populares", señaló en referencia al inicio del kirchnerismo.
Sobre el régimen venezolano, cuestionado mundialmente por los niveles de violencia y las presuntas violaciones a los DDHH, dijo: "El mejor homenaje a Chávez es seguir su lucha".
De forma implícita, también hubo una mención a la reciente reunión entre el conductor Marcelo Tinelli y Mauricio Macri. "Me gusta el humor y no me molestó nunca que se rían de mí".
La ex presidente tuvo tiempo para una autocrítica a su gestión. No sin antes criticar a Mauricio Macri. "Se nos dice que hay déficit fiscal y escasez energética. Pero es un rompecabezas para fabricar una crisis y actuar sobre las consecuencias. Nos dicen que nos abriguemos mucho", aseguró Cristina Elisabet.
"Se anuncia escasez energética y se dejan de perforar pozos, se importa gas y se endeuda el país", dijo.
A continuación, realizó una autocrítica, y cuestionó un aspecto puntual del kirchnerismo: "Es la primera vez que lo voy a decir en voz alta", explicó.
"Nos faltó un diseño y una construcción institucional y constitucional que permitiera dar mayor certeza y seguridad a las conquistas", dijo.
"Estábamos tan ocupados en la tarea y en el trabajo que pensamos que las leyes eran suficientes. Pero es necesario que los argentinos tengamos un debate acerca de cuáles derechos queremos asegurar como piso para todos nosotros", concluyó.
La ex presidente Cristina Elisabet Kirchner instó a "seguir trabajando para seguir constuyendo más ciudadanía" y "generar nuevas mayorías".
En el Instituto Patria estuvieron presentes, entre otros, el embajador de Venezuela en la Argentina, Carlos Eduardo Martínez Mendoza; la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto y Hebe de Bonafini, de Madres de Plaza de Mayo.
En tanto, en las calles adyacentes al Instituto se concentró un amplio sector de la militancia kirchnerista y las agrupaciones Miles, Unidos y Organizados y La Cámpora.















