Jujuy, Salta y Catamarca acordaron trabajar articuladamente para el desarrollo turístico de la región y sus comunidades. Rubricaron una Carta de Intención para promover acciones conjuntas.

San Antonio de los Cobres, localidad de Salta, fue el escenario elegido para el lanzamiento de la Mesa Turística de la Puna en el Norte Argentino, que surge como un espacio de trabajo conjunto, a partir del cual se buscará promover acciones para el desarrollo de las comunidades establecidas en esta región única, tanto en lo turístico como en infraestructura y producción.
El encuentro se realizó el jueves y fue encabezado por los ministros de Turismo y Deportes de Salta, Mario Peña; y de Turismo de Catamarca, Roberto Brunello, habiendo participado además intendentes, legisladores y equipos técnicos de las tres provincias. Por Jujuy, lo hizo la coordinadora de Turismo Rural y Desarrollo Local, Natalia Lamas.
Los temas abordados fueron los siguientes: ampliación de rutas, conectividad, créditos específicos para emprendedores, capacitación, generación de oportunidades para más desarrollo en alojamientos, gastronomía, actividades y servicios.
Los municipios que forman parte de la mesa son siete: San Antonio de los Cobres, La Poma, Tolar Grande (Salta), Susques, Catua (Jujuy) y Antofalla y Antofagasta de la Sierra (Catamarca).
Una vez constituida la Mesa formalmente, serán invitados a participar los sectores privados de cada localidad.
En ese último, en junio, se celebrará el segundo encuentro. Una vez constituida la Mesa formalmente, serán invitados a participar los sectores privados de cada localidad.
La primera meta del espacio será reactivar el Corredor Turístico de la Puna. Se trata de diferentes trayectos a más de 3.000 metros de altura sobre el nivel del mar donde, en cualquiera de sus opciones, se puede disfrutar de las riquezas paisajísticas, naturales y culturales.
Entre las propuestas resaltan volcanes y montañas, mares de sal, lagunas con flamencos y vicuñas, sitios arqueológicos, desiertos rojos, campos de piedras volcánicas, pasos de altura, formaciones geológicas y obras de ingeniería, sumado a la diversidad de colores, aromas y sabores de la mano de ceremonias ancestrales, tradiciones antiguas y el valor agregado que aportan las comunidades locales a la experiencia.















