La contraofensiva ucraniana en la región de Jersón ha logrado su objetivo: expulsar a las tropas rusas de la margen occidental del río Dniéper.

El anuncio de la retirada hecho por el Ministerio de Defensa de Rusia supondrá, cuando se ejecute, el mayor repliegue organizado por los invasores desde la salida de finales de marzo del frente de Kiev.
Las tropas ucranias iniciaron en agosto una campaña ofensiva que pretendía repeler a los rusos sin necesidad de una confrontación directa en el frente. Los ataques contra almacenes militares, lugares de concentración de tropas y centros logísticos han terminado por hacer insostenible la situación de los ocupantes, según afirma el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW).
La organización estadounidense considera que la ofensiva ucrania ha sido bien planeada y ejecutada, y las fuerzas de Moscú no tenían más opciones que llevar a cabo ataques terrestres a gran escala o replegarse, como todo parece indicar que ha terminado ocurriendo. Un portavoz del Ejército ucranio ha indicado este jueves que Kiev aún no puede confirmar la retirada rusa, pero ha apuntado que sus tropas han avanzado siete kilómetros en la zona en el último día y controlado 12 poblaciones.
Jersón es la única capital de provincia que Rusia ha controlado desde el inicio de la invasión de Ucrania. La batalla en esta región, sin embargo, está lejos de acabar. Con el anuncio del repliegue, sin embargo, ha comenzado una nueva fase, según apunta el ISW, en la que las fuerzas del Kremlin se esfuerzan en retirar a sus tropas de manera controlada, en lugar de detener por completo la contraofensiva ucrania.
Las tropas de Kiev llevan meses atacando centros de abastecimiento y de municiones rusos en la margen izquierda del río Dniéper, donde mejor posicionados estaban los soldados de Moscú. La combinación de estos golpes, apunta el ISW, con ataques dirigidos a los puentes que permitían a las tropas ocupantes superar el río Dniéper, ha terminado por hacer inviable que los ocupantes enviasen víveres y armas a la margen derecha, esa que ahora abandonan.

Imágenes analizadas por la organización estadounidense muestran que las tropas de Moscú han destruido puentes cerca de la localidad de Snihurivka, al norte de la ciudad de Jersón, lo que muestra movimientos dirigidos a un repliegue controlado, a diferencia de lo que ocurrió en Járkov en septiembre, donde los rusos escaparon en desbandada.















