Mientras que el control del Senado sigue en el aire, a tres días de la votación y a la espera del conteo de decenas de miles de votos en Arizona y Nevada, Georgia irá a segunda vuelta para dirimir su escaño en la Cámara Alta. Donald Trump volvió a cuestionar la transparencia del sistema electoral

El escrutinio avanza lento en las elecciones de medio mandato en Estados Unidos. A dos del cierre de los colegios electorales, el control del Congreso estadounidense está aún en el aire. Estados Unidos renueva un tercio del Senado y la totalidad de la Cámara de Representantes.
El conteo provisional arroja una ventaja de los republicanos en la Cámara de Representantes (se renueva en su totalidad) y tablas en el Senado (se elige a un tercio de sus miembros), donde hasta ahora se repartían al 50% los escaños demócratas y republicanos (el voto de desempate correspondía a la presidenta de la Cámara, la vicepresidenta Kamala Harris).
El Estado de Georgia celebrará segunda vuelta por la asignación de un escaño al Senado que se disputan su actual ocupante, el demócrata Raphael Warnock y la antigua estrella del fútbol americano Herschel Walker, republicano.
La pugna sigue sin resolverse en Arizona y Nevada. Entre los triunfadores indiscutibles de la jornada del martes está el gobernador de Florida, Ron DeSantis, que logró la reelección, con lo que consolida sus aspiraciones a la presidencia de 2024, y el demócrata John Fetterman, que se hizo con el escaño a la Cámara Alta por Pensilvania. Donald Trump volvió a sembrar dudas sobre la limpieza del proceso.
El presidente estadounidense, Joe Biden, ha calificado las elecciones como “un buen día para la democracia”. El aborto fue uno de los temas prioritarios. Kentucky, donde los republicanos dominan ambas cámaras, se ha convertido en el cuarto de cinco Estados (junto a Míchigan, California y Vermont) que han protegido los derechos de las mujeres en la jornada electoral.















