Los gobiernos aliados al Kremlin ya habían evitado condenar la invasión rusa en la ONU. Ante la falta de avances en las negociaciones, diplomáticos apuntan que el texto final se apruebe sin consenso: “Es mejor que tener un lenguaje que no signifique nada”.

La declaración final de la cumbre entre la Unión Europea y la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe (CELAC) sigue bloqueada por la posición de los regímenes Nicaragua, Cuba y Venezuela que no aceptan las referencias a la condena a la invasión rusa de Ucrania.
Las diferencias respecto al conflicto en Ucrania están generando problemas para cerrar la declaración final de la cumbre entre los 27 países de la UE y 33 de la CELAC. Fuentes diplomáticas explican a Europa Press que las dictaduras de Nicaragua, Cuba y Venezuela son los más contrarios a acordar el texto, que recoge el vocabulario empleado por Naciones Unidas en su condena a la invasión.
Para solventar la situación, la UE ha realizado varias rondas de consultas a nivel de embajadores y a esta hora mantiene contactos con CELAC para decidir cómo proceder. Sobre la mesa, está que partes de la declaración se aprueben sin los países reticentes en un formato de declaración acordada sin consenso, que fuentes diplomáticas señalan que es habitual en Naciones Unidas para desencallar bloqueos.
“Si todos los países, excepto cuatro, están de acuerdo, podremos emitir declaración diciendo que casi todos los países aceptaron, pero sería una pena no poder decir que existe una agresión rusa a Ucrania”, ha valorado el primer ministro luxemburgués, Xavier Bettel.
En la misma línea, el Alto Representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell, reconoció que la declaración está “estancada” pero ha confiado en que europeos y latinoamericanos puedan llegar a un acuerdo para las conclusiones.
Estos tres países son los más cercanos a Rusia en la región latinoamericana y eludieron condenar la invasión de Ucrania en la Asamblea de Naciones Unidas. La primera votación se produjo justo un mes después del inicio de la contienda, el 24 de marzo de 2022.
El texto, presentado por Francia y México a los que se terminaron uniendo 90 países, apelaba al cese inmediato de las hostilidades y fue refrendado por 140 votos a favor, cinco en contra y 38 abstenciones, entre ellos Bolivia, Cuba, El Salvador y Nicaragua.















