El establecimiento luego de ser refaccionado y para poder cubrir las normas de seguridad y protección de los estudiantes, y del cuidado del patrimonio arquitectónico se decidió enrejar. Bajo el ojo de los ciudadanos que algunos con protestas y otros con señal de aprobación miraban mientras toda la manzana era encarcelada. Ahora vemos que nada sirvió para protegerla de los daños que la misma ciudadanía hace a sus bienes públicos.
Un “muy mal” para lo que realizaron estos grafitis como así también a los que callan al ver realizar estas pintadas. A cuidar todos de nuestros bienes.















