"Antes, esas agresiones verbales y hasta físicas ocurrían desde la Casa de Gobierno, desde los patios que hacían con la militancia y en cadena nacional", apuntó Peña y sostuvo que "es natural que ocho meses después todavía queden algunos sectores, muy minoritarios por suerte, que creen que esa es la forma de convivir en democracia".
En diálogo con Radio Mitre, el ministro coordinador resaltó que "es bueno que estos hechos aislados merezcan el repudio de toda la dirigencia política" y cuestionó: "Hasta ahora no se ha escuchado ningún dirigente kirchnerista repudiar estos hechos".
"Cuando hubo alguna situación de escrache, como pasó con (el exsecretario de Legal y Técnica Carlos) Zannini, el Gobierno fue muy claro en repudiarla", contrastó el jefe de Gabinete y agregó: "Esperamos que corrijan esa situación y dejen claro si están del lado de la violencia e intolerancia o de la democracia y la paz".
En este sentido, Peña subrayó que "ha terminado la Argentina del patoterismo, la intolerancia, la violencia" y añadió: "No queremos perder energía en la división y confrontación. Sí es bueno que como sociedad reflexionemos lo cerca que estuvimos de que se consolide ese escenario de violencia desde el poder político".
















