Tras sus muerte los mismos ciudadanos organizan una marche en repudio por lo sucedido, para el sábado 18 de abril a las 18 horas en el mirador, de la ciudad siderúrgica.
El joven Facundo Bonilla fue asesinado en Palpalá, cuando se encontraba junto a su novia, en la plaza ubicada en el barrio Canal de Beagle.
Con solo 19 años, le arrebataron la vida dos “motochorros”, al defender a su novia y a él mismo, cuando los malvivientes intentaron robarle su celular. Fue asesinado con puñaladas de arma blanca en su espalda y pecho, llegando hasta su corazón.
Los delincuentes se encuentran prófugos.
Ante todo esto el pueblo se puso de pie diciendo enérgicamente “basta” a los hechos de violencia que se dan continuamente en diferentes puntos de la provincia. Indignados se expresaron en primer lugar por las redes sociales, no solo con bronca sino también con miedo ante el desamparo del Estado.
Condolencia a sus familiares, pedido de justicia, bronca e impotencia todas las expresiones volcadas de amigos, familiares y ciudadanos que ya no aguantan vivir así. El poder transitar libremente por las calles, poniendo en riesgo la vida; la droga que circula y de fácil acceso a la juventud como otro agravante y descuido de nuestra juventud. Así lo asevero a un medio radial el abogado Fernando Bóveda, donde expone la situación actual de la juventud y como principal falencia del estado nacional y provincial. Los considera como “el disparador de delitos” donde ante la falta de decisión política ocasiona una proliferación de la droga dejando a los jóvenes expuestos a este flagelo social.
Hace pocos días fue inaugurado el Centro de rehabilitación para personas que consumen drogas, mostrando que nuestra provincia ha dejado de ser un lugar de paso para convertirse en una sociedad de consumo que necesita con suma urgencia un lugar donde puedan ser tratados nuestros jóvenes que se ven sumergidos en el consumo de estupefacientes.
Este sábados marcharan los mismos jóvenes que quieren seguir caminando tranquilamente, poder estar sentados en una plaza sin correr riesgo, seguir viviendo su juventud sin el acecho constante de las drogas. Teniendo un estado donde en vez de tratar la enfermedad, se busque mejor prevenirla para evitar dejar dos familias arruinadas, la del joven asesinado y la del joven que sumergido en las drogas que sale a robar para conseguir más.
















