De acuerdo a las normativas vigentes, los bolardos o pilonas solo son legales cuando es el municipio, o la autoridad, quien los coloca; y solo se colocan para separar zonas peatonales de vehiculares... como por ejemplo, esos mojones que ahora rodean parte de la Plaza Belgrano y Casa de Gobierno, o algunas aceras sobre calle Belgrano
Sin embargo, por nuestra Tacita de Plata encontraremos varios ejemplos de algunos vecinos han tomado la iniciativa ilegal de hacerlo por sus propios medios, quizás con el fin de proteger sus inmuebles.
Es entendible que alguien quiera proteger su inmueble, pero lo cierto es que estos obstáculos solo pueden ser dispuestos por el municipio.
Los bolardos o pilonas constituyen verdaderos obstáculos y trampas urbanas. Sobre todo para personas invidentes.
Los vecinos que han hecho estas obras por su propia cuenta, deberían ser multados ejemplificadoramente. No tenga miedo, denúncielos al Municipio, o haga su denuncia pública periodística en NOTINOR.COM.

















