Tras conocerse los índices de pobreza e indigencia, la vicepresidenta pidió más regulación de precios. Según estimaciones privadas, la inflación de alimentos consumidos en el hogar en septiembre treparía al 7,3% mensual.

Las empresas del sector alimenticio recibieron con “sorpresa” las declaraciones de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner sobre el aumento de sus márgenes de rentabilidad y el impacto en la inflación. “Siempre el sector de alimentos es el chivo expiatorio”, dijo una fuente de una alimenticia. Aunque la opinión de la vicepresidenta generó incertidumbre sobre alguna medida específica para el sector, luego desde las compañías entendieron que el ministerio de Economía bajó el tono de la polémica.
“El Indec publica hoy datos sobre el descenso de la pobreza del 37,3% al 36,5% en el primer semestre del 2022. Sin embargo en el mismo período la indigencia aumentó del 8,2% al 8,8%, esto evidencia el impacto del fuerte aumento en los precios de los alimentos”, comenzó la ex mandataria ayer en su cuenta de Twitter.
“Está mas que claro que estamos ante un fenómeno de inflación por oferta y no por demanda. Las empresas alimentarias han aumentado muy fuerte sus márgenes de rentabilidad”, continuó.

Y remató: “El ministerio de Economía ha trabajado duro en todas las áreas de su competencia, pero es necesaria una política de intervención más precisa y efectiva en el sector y, al mismo tiempo, diseñar un instrumento que refuerce la seguridad alimentaria en materia de indigencia”.
Las declaraciones de la Vicepresidenta pusieron en alerta al rubro, desde el que hablan de realidades muy diversas para las distintas empresas. “Dentro del sector las situaciones son muy heterogéneas. Hay empresas que ganan y otras que no. Sobre todo por el problema de las trabas a las importaciones. Hoy financiarte a 180 días tiene un costo que aumenta el valor de los productos. Pero es un sector atacado porque es muy sensible para la mayoría de la población”, señaló un empresario.
La industria de la alimentación espera que no se tomen medidas contra las empresas y aseguran que vienen manifestando su apoyo a la gestión de Sergio Massa en el Ministerio de Economía. “La culpa del desorden cambiario, las altísimas brechas, la obligación a financiarse a 180 días para importar, cupos, etc., no la tienen las empresas. Aunque haya abusos normativos y corrupción. Es nuestra responsabilidad (Gobierno) que todo esto mejore. En eso estamos”, señaló esta mañana el secretario de Programación Económica Gabriel Rubinstein a través de su cuenta de Twitter.

Algo sobre el tema ya había dicho el miércoles durante la presentación del presupuesto en el Congreso de la Nación. “Los márgenes brutos empresariales han quedado altos en general. Hay que buscar la manera de hacer eso eficiente y que los márgenes generales de las empresas vuelvan a lo que eran un par de años atrás, cinco o seis, porque se han desfasado. Se ha hecho una cuestión desordenada en ese sentido”, apuntó.
Por otro lado, las declaraciones de la vicepresidenta están en línea con las estimaciones de inflación en alimentos de las consultoras privadas, donde los aumentos se mantienen constantes y en niveles altos. El relevamiento correspondiente a la tercera semana de septiembre realizado por la consultora EcoGo mostró una variación de 1,7% de los precios de los alimentos con respecto a la semana previa.

“Con este dato y considerando una proyección de variación semanal del 1,4% para la última semana del mes, la inflación de alimentos consumidos en el hogar en septiembre treparía a 7,3% mensual”, estimaron. Mientras que la inflación general de septiembre se ubicaría en 6,7%, según la previsión de la consultora. En el rubro alimentos, el aumento fue mayor al esperado en las proyecciones previas. En septiembre además habrá impacto de productos regulados, que este mes, lejos de actuar como ancla, incluyen tarifas de luz, gas, y subte (10,4%, 14,9% y 40% respectivamente), cigarrillos (11,3%), colegios en provincia de Buenos Aires (9%), servicio doméstico (9%) y expensas (entre 6% y 10%), entre otros rubros.
En promedio, en lo que va de septiembre los precios de los alimentos acumulan una variación de 6,4%. Ese porcentaje incorpora el significativo arrastre de agosto (3%).















