Dos asesinatos en menos de una semana, sumados a otros ocurridos el año pasado, donde los delincuentes actúan violentamente en busca de bienes para sustentar la dosis diaria, generaron la reacción de la sociedad que exige repuestas urgentes, las cuales Fellner no supo, ni sabrá dar; con lo cual su gobierno quedó flanqueado por el peso de su insoportable incapacidad.
20.04.2015 || Finalmente la sociedad jujeña comenzó a dar síntomas de reacción al avance del consumo de droga y sus consecuencias, una de ellas los robos con violencia desmesurada.
La ola de crímenes ejecutados por delincuentes drogados, en su mayoría jóvenes en diferentes puntos de la provincia, señalan que el problema en Jujuy se le escapó de las manos a Eduardo Fellner.
Recordemos la gran repercusión que tuvo el pedido de la Corte Suprema de Justicia de la Nación a los Gobiernos de Salta y Jujuy en el año 2013 cuando, todos los integrantes del máximo tribunal exigieron “medidas urgentes contra el narcotráfico dado el crecimiento de la actividad (tráfico y consumos de estupefacientes) en esas jurisdicciones, “merece una atención distinta a la de otras del país" aseguraban desde la CSJN.
La preocupación de los jueces era para “evitar perder el control estatal sobre las situaciones que acucian a la sociedad jujeña y salteña”. Los jueces reclamaron a Manuel Urtubey y Eduardo Fellner actuar urgentemente.
La Justicia Federal de Salta y Jujuy recibieron ese año más de 19.000 causas que el año anterior. Los datos forman parte del contundente informe que mandó la Cámara Federal de Apelaciones de Salta a la Corte Suprema para reclamar más recursos y prevención.
La significativa advertencia no sirvió de nada en Jujuy, en una provincia donde hace una década se usa la ley de emergencia económica para concentrar superpoderes en el ejecutivo, reduciendo la participación de la legislatura; resulta una afrenta que en materia de seguridad el gobernador no use el mismo mecanismo para decretar la emergencia en materia de seguridad, tal cual lo hizo su bien idolatrado amigo “Daniel Scioli”.
La ineptitud del FpV, que ocupó casi medio año en instalar el proyecto de reforma parcial de la CP, no fue capaz de ensayar un proyecto para brindar seguridad a los jujeños, donde mueren adolescentes, jóvenes y adultos en manos de desquiciados excluidos, militantes del oscuro calvario del consumo y el tráfico de drogas.
Durante la segunda sesión ordinaria ingresaron a la legislatura más de doscientos proyectos, pero ninguno orientado a enfrentar el flagelo que arrastra a los jujeños a la noche larga de miedo.
En la ciudad de Palpalá, los concejales estarían por votar una ordenanza para delegar el fallido sistema de monitoreo municipal a la provincia. Esta medida revela que la problemática es una papa caliente, que en vez de controlar, intentan desprenderse de la misma, demostrando sus limitaciones, las cuales no caben en la función pública.
Si bién hay una bajada de línea a las fuerzas policiales y a la justicia, respecto de brindar información verás, ya que entretienen a los jujeños con incidentes menores y accidentes de tránsito, en los libros de las guardias de los hospitales de toda la provincia se puede constatar el índice estremecedor del número real de jujeños víctimas de delitos violentos.
El fastidio de la sociedad, la vulnerabilidad de los ciudadanos, se refleja en los sondeos de opinión que desaprueban la gestión del FpV en casi toda la provincia, en especial la de su conductor, nada mas y nada menos que el propio presidente del Consejo Nacional del Justicialsimo Eduardo Fellner.
La reciente manifestación en busca de justicia y combate a la inseguridad surgida desde el dolor de la madre del joven Facundo Bonilla, es el primer paso firme del Jujuy que busca revertir una realidad que se presenta agreste para emprender un proyecto de vida.
La potente reacción de centenares de padres convocados por la injusta cachetada que la desidia del gobierno puso en las mejillas de los familiares y amigos de Facundo Bonilla, se ha convertido en una causa provincial, que va mas allá de encontrar a los culpables, se trata de poner un freno a la inseguridad, y un categórico basta, a los funcionarios sin capacidad de gestión.
Jujuy está pagando demasiado caro, la inoperancia en materia de seguridad. ¿hasta cuándo?.
















