El discurso de la semana pasada de Eduardo Fellner, estuvo dirigido a aquellos que en el 2011 acompañaron la recuperación en términos sociales y económicos del 2010, se mostró conciliador, con varias autocríticas, pero ocultó el proceso de concentración de poder, transferencias de activos y riqueza que mediante su intervención se llevó a cabo en Jujuy en esta última etapa.
06.04.2015 || En tres pasajes del discurso de apertura realizado la semana pasada, el Gobernador de Jujuy, se excuso de prescindir de la utilización de “Índices y estadísticas” a las cuales relativizó, con lo cual al final de su carrera deja como materia pendiente, su evolución como estadista.
A falta de logros sustanciales, se dedicó a repasar los nostálgicos años de su primera gestión, donde sus esfuerzos lograron el mérito del ordenamiento administrativo, con una relativa paz social, pero ya pasaron 12 años y los piquetes y protestas hace tiempo recrudecieron.
Sin embargo, en esta última etapa. El gobernador que no conoce los barrios de la provincia de Jujuy, por lo cual se despojó de humanidad, ampara el proceso de transferencias de activos de la provincia, como la aprobación de la Ley de Hidrocarburos que se realizó el año pasado por la cual las explotaciones quedaron en manos de grandes grupos económicos, restringiendo notablemente las regalías mineras e hidrocarburíferas a menos del 9%, cuando en Bolivia el estado retiene el 50%.
En este mismo sentido avaló el gravamen de la Secretaría de Energía de la Nación, manejada por la LIc. Mariana Matranga, mano derecha del Ministro Axel Kicillok qué emitió dos resoluciones que afectan gravemente a Jujuy, una de ellas fue bajarle el precio a los biocombustibles, erosionando la renta del sector cañero al realizar una transferencia a YPF, por mas de 600 millones de pesos anuales.
La otra medida, por todos conocidas es la implementación del “Plan Hogar”, por la cual las familias sin gas de red, mas de 100.000 en Jujuy, deben realizar trámites en ANSES para obtener el subsidio que le permitirá acceder a las garrafas sociales, pero mientras se logra la inscripción al sistema llegará el crudo invierno.
Podría decirse que esta última medida, es consecuencia de reconocer el millonario negocio del estado con sus amigos en la distribución del gas envasado, a costa de los necesitados de la provincia, pero en realidad, si bién tiende a corregir un delito federal denunciado formalmente, se otorgó un subsidio adicional a YPF por 5000 millones de pesos anuales para proveer las garrafas.
Pero tratemos de enmarcar esta nota, con la alusión del título; “Concentración de poder y riqueza”, medidas que implican ajustes, que se traducen en despidos.
Pues si bien Fellner se despachó dando las cifras del aumento de la recaudación local que subió de 300 millones a 1600 millones (RENTAS/INGRESOS BRUTOS/SELLOS) anuales por instrumentación tecnológica, con la cual hubo 5.000 privados que se registraron.
El gobernador omitió aclarar que la presión fiscal que por cierto se actualizó, obligó a los privados a reducir personal, según el informe del Instituto de Estudios Laborales y Sociales (Idelas) en Jujuy se produjeron 5000 despidos durante el 2014, con 35,5% de la actividad económica en negro.
A esta revelación debe sumársele el informe de Evaluacom, que señala que Jujuy posee uno de los índices más alto del país en materia de desigualdad 48,5%, lo que confirma la concentración de la riqueza en manos de pocos 5%; pero además coloca al Jujuy entre los estados subnacionales con mayor índice de pobreza 38,9%, que se condice con la demanda de 100.000 familias sin acceso al gas de red.
Otro de los puntos económicos irrefutables para Fellner, se trata de la disminución de las superficies de siembra en varios puntos de la provincia, en el caso de los citricultores, cañeros y tabacaleros, que sembrarán este años 10.000 hectáreas menos por la destrucción de las economías regionales de las cuales forman parte, ante la indiferencia del Gobernador que ni los mencionó en su discurso, cuando desde el 99 hasta el 2010, años en que cerró su campaña en la Cámara del Tabaco, la producción era la columna central de sus propuestas.
Fellner, junto a su Ministro de la Producción Gabriel Romarovsky también incumplieron la promesa de financiar varios proyectos productivos en la provincia, ellos referían a 26 millones según consta en los archivos de prensa oficiales.
Cuando llegó el Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca Carlos Casmiquella a fines del año pasado a entregar los cheques (6 millones), se olvidó de la planta de Estevia, la Cuenca Lechera y la Planta de Empaque Frutihortícola en los pericos, a pesar que ya habían firmado y lanzado el anuncio oficialmente un años atrás.
En cambio financió dos cosechadoras más para el ingenio la Esperanza que adopta el sistema de la mecanización, expulsando progresivamente mano de obra, a pesar de estar tener una administración público – privada, manejada desde el PROSAP /UCAR/MinAgri. Ingenio que no cumple con la provisión del azúcar social que se le descuenta a los productores, pero que no existe en las góndolas jujeñas.
Todas estas acciones se traducen en la caída del valor de la tierra encendiendo un gran negocio inmobiliario, donde el más grande se come al más chico, desde luego que los testaferros y prestanombres estan a la orden del gobierno.
La menor rentabilidad en el sector productivo en diferentes actividades, solo permite la superviviencia de los productores con mayor espalda financiera, los que para seguir en carreara expulsan manos de obra, mecanizando la actividad.
De esta manera Jujuy sigue colocando el 50% del crecimiento vegetativo promedio 2.500 personas (18-22), mas el 25% de la clase activa menor (22 – 40) en otras regiones del país por demanda laboral (INDEC), habiendo expulsado en la gestión Fellner (98-2015) a mas de 300.000 jujeños, razón que explica el bajo crecimiento poblacional de la provincia con un índice del 9% intercensal, es decir 0.82 anual, a pesar de tener una tasa de nacimiento de 1,34% (Ministerio de Salud de la Nación) anual, con lo cual concluimos que la provincia no ofrece proyectos de desarrollo para las familias, solo se ocupa de permitir la superviviencia sin mayores ambiciones, excepto para el gobierno y sus amigos, que se han enriquecido exponencialmente, sin que se active ningún organismo de control, ni en la oposición, ni en la justicia.
















