Un productor jujeño incorporó 200 plantas en una operación que refleja el interés creciente por el café en la provincia y abre oportunidades productivas para economías regionales.

Jujuy se posiciona en el desarrollo del cultivo de café y busca diversificar la producción a partir de la incorporación de plantines provenientes de Tucumán, lo que marca un primer paso en la expansión regional de esta actividad.
Un productor de San Salvador de Jujuy recibió un envío de 200 plantas de la variedad bourbon rojo, desarrolladas en el piedemonte tucumano por el viverista Oscar Velasco Imbaud. La operación representa un hito comercial y abre expectativas en torno al potencial del cultivo en la provincia.
Las plantas fueron trasladadas mediante una empresa de logística y superaron los controles fitosanitarios exigidos por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), a través del Documento de Tránsito Vegetal (DTV), lo que garantiza condiciones adecuadas para su implantación.
“Las plantas llegaron en perfecto estado al destino, donde fueron recibidas por el productor jujeño que después las trasladó a su campo. Estaba muy entusiasmado por comenzar esta experiencia”, describió Velasco Imbaud.

El interés por el café crece en distintas regiones del país, y Jujuy se perfila como una de las provincias con condiciones para avanzar en esta producción, especialmente en zonas con características agroclimáticas similares a las del norte tucumano.
“He recibido muchas consultas de productores de Salta, Catamarca y Misiones que están interesados en comprar plantines, inspirados a partir de los avances del cultivo en Tucumán. Esto se va a incrementar durante los próximos años, dado que se ha demostrado que, si se respetan las condiciones mínimas de cultivo, la planta se desarrolla de manera fantástica porque es rústica y noble”, expresó Imbaud.
En Tucumán, el desarrollo del café cuenta con el impulso del Instituto de Desarrollo Productivo (IDEP), que trabaja en la promoción con el objetivo de generar oportunidades económicas en la región.

“Los principales objetivos son desarrollar un café de especialidad, que permita cubrir la demanda nacional que hoy se abastece de la importación; así como potenciar la diversificación productiva y generar oportunidades de empleo y desarrollo económico para los tucumanos”, afirmó el vicepresidente del IDEP, Juan Casañas.
La articulación entre el sector público y privado, junto con la transferencia de conocimiento entre provincias, comienza a trazar un escenario en el que el café podría consolidarse como una alternativa productiva en el NOA, con impacto tanto en Jujuy como en otras economías regionales.















