Jujuy amplía su mapa turístico con una mirada estratégica puesta en el desarrollo equilibrado. El Corredor se perfila como una de las apuestas más relevantes para diversificar la oferta provincial.

Jujuy continúa ampliando su mapa turístico con una mirada estratégica puesta en el desarrollo equilibrado. En ese sentido, el Corredor Verde de Santa Bárbara se consolida como una de las apuestas más relevantes para diversificar la oferta provincial y visibilizar una identidad asociada a la selva, la biodiversidad y la cultura local.
Durante tres jornadas de trabajo intensivo, equipos técnicos provinciales y nacionales recorrieron distintas localidades del ramal jujeño con el objetivo de relevar recursos, servicios y experiencias, y avanzar en la planificación de acciones concretas que fortalezcan el posicionamiento del corredor como destino emergente de turismo sostenible.
El trabajo fue impulsado por el Ministerio de Cultura y Turismo de Jujuy, con acompañamiento técnico de la Dirección Nacional de Desarrollo y Promoción Turística. El foco es identificar atractivos naturales, servicios turísticos, senderos, emprendimientos productivos y propuestas culturales, además de generar instancias de diálogo con referentes del sector público local y emprendedores de cada comunidad.

Mariana Pérez Márquez, directora de Desarrollo Turístico, explicó que la iniciativa se enmarca en un proceso de crecimiento planificado del corredor de Yungas, también denominado Corredor Verde.
Según señaló, se trata de una propuesta que busca mostrar otra cara de la provincia, más allá de los paisajes tradicionalmente asociados a la Quebrada o la Puna. La funcionaria destacó que el diseño del circuito responde a una lógica circular, que permite integrar distintas localidades y demostrar que Jujuy también posee un “pulmón verde”, con una identidad ligada a la selva, la biodiversidad y la producción local.
Desde la Dirección Nacional de Desarrollo y Promoción Turística, los especialistas que participaron del recorrido subrayaron la importancia de construir una agenda de trabajo clara y consensuada, en articulación con la provincia y los actores territoriales. El enfoque es definir líneas de acción específicas para cada localidad, respetando su identidad y potencial.















