El gauchaje jujeño en tiempos del General Arias: de lo ideal a la real diversidad
Por el Lic. Alejandro Domínguez Paredes || Desde que hace poco tiempo se empezó a revalorizar los acontecimientos históricos relacionados con la Revolución de Mayo, la Guerra de Independencia y las gestas de nuestros próceres.

En esta última cuestión, siempre consideramos a aquellos quienes siempre han sido recordados y homenajeados. Sin embargo, nos olvidamos de los demás protagonistas aún en la oscuridad, o que hasta hace poco han logrado salir a la luz gracias a la labor de nuestros historiadores.
Justamente, nuestra labor es la de “rescatar” próceres olvidados por aquella historia “oficial” que constantemente habremos consumido en las aulas, en contraste con lo que ha sucedido con la historia nacional que había sido escrita desde Buenos Aires, donde naturalmente el protagonismo era encarnado por la clase dirigente y patricia.
Desde que hace poco, la forma de escribir nuestra historia ha sido bastante contemplativa con las diferentes realidades regionales donde, en el particular espacio jujeño durante el contexto bélico independentista, ha cosechado la historiografía regional una amplia gama de protagonistas históricos, sin distinción alguna de clase social o estatus de roles, lo cual viene, en sí, a reforzar parte de nuestra identidad histórica y social.
Conmemoramos el Día del Gaucho Jujeño a raíz del rol desempeñado por Manuel Eduardo Arias, ideal protagonista que resume la característica social y cultural de nuestros gauchos, como ávidos luchadores frente a diversas adversidades, corajudos y valientes a la hora de defender lo más sagrados ideales, como lo fue en aquellos tiempos con respecto a la libertad del terruño frente a las constantes invasiones de los ejércitos realistas leales a la Corona Española. Por ello la conmemoración de nuestros gauchos se celebra un 16 de junio, fecha en que el General Arias partió hacia la inmortalidad, del año 1822…
Ahora sí, sabiendo de antemano que se conmemora a los gauchos, teniendo en cuenta a un personaje de la historia que ha luchado a favor de nuestra independencia política respecto de España, es posible que en estos momentos de tanta conmemoración nosotros podríamos preguntarnos, válidamente: ¿acaso todos los gauchos fueron estrictamente independentistas?; ¿existía total homogeneidad entre todos los gauchos a favor del proceso revolucionario o si su absoluta adscripción al bando “patriota” fue una realidad concreta para el período del conflicto bélico frente a los “realistas”?.
Y así, podríamos formularnos toda clase de preguntas de enorme significancia si logramos vincular los hechos históricos con nuestra realidad concreta. Nosotros somos conocedores de lo que a día a día sucede en nuestro entorno; y sabemos bien que la homogeneidad es un idealismo fundado en la utopía de nuestro pensamiento, porque realmente deseamos que fuera así.
Contrastando este hecho al calor de la realidad que nos rodea, es válido pensar que siempre ha sido así, desde que el mundo es mundo. La diversidad siempre ha existido, inclusive dentro de las filas “idealizadas” con una etiqueta propia y común, como es el caso del Gauchaje Jujeño de los tiempos de la guerra independentista.
La realidad de aquellos momentos, al igual que ahora, era la cotidiana diversidad y no aquella homogeneidad idealizada de un gauchaje que era el “bueno de la película” donde todos aquellos estaban a favor de la sagrada libertad de nuestra patria.
Por ende, no es malo que en la Historia contemplemos “decepciones” con respecto a un determinado personaje o acontecimiento histórico si, investigando sobre nuestro pasado, también logramos conocer a fondo la mentalidad que caracterizaba a determinadas sociedades a lo largo de diversas épocas.
Por ejemplo, tenemos el significado que cada concepto social poseía para el período de la Guerra de Independencia. En este último aspecto, el concepto del “gaucho” hacía alusión a una terminología estrictamente militar, en la que se incluía a toda aquella población campesina enroladas en las milicias adscriptas a la causa revolucionaria.
Durante el desarrollo del contexto bélico, propio de la región comprendida en la jurisdicción de la Intendencia de Salta (Jujuy aún formaba parte de ella), se generaba una intensiva militarización sobre una población mayoritariamente rural, siendo así que el enrolamiento de los habitantes de la campaña en “milicias gauchas”, como era conocido en aquel entonces, venía a reforzar la defensa de la región frente a las constantes invasiones realistas.
Por lo tanto, nuestro actual concepto del gauchaje, difiere bastante de la connotación militar que aquello significaba para la sociedad contemporánea al proceso independentista (término empleado para las milicias patriotas).
Ahora, si nos ponemos a analizar el pasado desde nuestros actuales conceptos predominantes, entonces así sucederá que, dentro del gauchaje jujeño, también se deberá incluir a los combatientes del bando realista, no solo porque la población era mayormente rural en aquellos tiempos, sino porque no todos los criollos, indios, mestizos, mulatos o zambos eran independentistas, de la misma manera que no todos los españoles eran realistas.
Los gauchos fueron verdaderamente etiquetados como héroes y pieza clave para la Independencia, aunque la transmisión histórica de este ideal termina nublando la manera de estudiar la historia desde otra óptica, porque una versión de los hechos fue la que terminó siendo redactada por el bando vencedor -obviamente el “patriota”- lo cual nos impide conocer la verdadera y real diversidad siempre imperante dentro de cada sector social, que al momento de estudiarlos lo hacemos con una amplia gama de subjetividad producto de lo que a diario consumimos, mientras que los diversos interrogantes que podríamos plantearnos, al momento de estudiar nuestro pasado, pueden tener su raíz de origen directamente desde nuestro actual presente.
El autor es jujeño, Licenciado en Historia y Docente Titular de dicha cátedra en el Colegio Secundario N° 43















