El abogado adelantó sus planes de dar el salto a la política. Además, habló de Axel Kicillof, Sergio Berni, la policía y la condena a Cristina Kirchner. ¿Es verdad que pidió 30 millones de dólares para defender a Lázaro Báez?

Fernando Burlando es uno de los abogados más conocidos de la Argentina. Tuvo un paso breve por la Justicia (su padre fue juez), pero desde hace décadas ejerce la profesión desde su histórico estudio en La Plata y sus oficinas en Puerto Madero.
Su nombre se vincula a los casos más resonantes y le gusta defender a "los malos" y a las "víctimas": desde la banda de Los Horneros condenada por el asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas hasta el empresario Alfredo Pesquera, imputado y absuelto por la muerte del ídolo cuartetero Rodrigo Bueno.
Mientras espera que comience el juicio contra los rugbiers acusados de matar a Fernando Báez Sosa a la salida de un boliche de Villa Gesell en 2020 (representa a los padres del joven), Burlando, que acaba de ser papá junto a la modelo Barby Franco, anunció que se está preparando para ser candidato a gobernador bonaerense por el Movimiento de Integración Federal (MIF).
El abogado se define como "una persona que en la Argentina ha cumplido casi todos sus sueños". "Hasta los 21 años trabajé en el Poder Judicial. De pinche. Cosía, era uno de los mejores costureros de expedientes", aseguró en una entrevista con Infobae.
"La política siempre me interesó, como a todos. La baja calidad de la política tiene que ver con la situación de mucha gente de no participar, para mí en un país como este que yo realmente quiero, quiero porque me dio absolutamente todo, fundamentalmente me dio educación gratuita", consideró.
"Siempre fui a universidad pública, escuela pública y creo que es en el mundo una ventaja que los argentinos no entendemos lo que es. Mucha gente habla de este país. Obviamente yo tengo infinidad de críticas. Más que a mi país, a la gente que administró mi país", opinó.

"Me parece que ha llegado el momento de dedicarme a la política. Con un partido político que no tiene mucho que ver ni con el justicialismo ni con el Pro, los dos polos de la grieta. Al partido lo vamos a definir MIF: Movimiento de Integración Federal", anunció.
Y agregó: "El objetivo es que me presente como candidato a Gobernador. En un país como Argentina, hablar de izquierda o derecha es una antigüedad. Es un discurso reduccionista, barato. Hay que tomar una provincia y, fundamentalmente, para conducirla y administrarla hay que quererla, hay que amarla".
"Creo que hay infinidad de funcionarios a los que les importa un huevo la provincia. Hay muchos funcionarios que están en la función por estar en la función. No les provoca emoción, sensibilidad. No se tatuarían en el pecho a la provincia de Buenos Aires o a la Argentina", apuntó.
"Soy un técnico. Yo hago mi trabajo desde lo técnico. Trato de ser lo más noble, obviamente, a mi postura y muy respetuoso con la postura contraria", sostuvo sobre su quehacer profesional.
Los casos judiciales que representó
Burlando defendió a la banda de Los Horneros durante el juicio por el asesinato de José Luis Cabezas. "Yo era un tipo joven. Políticamente era fantástico porque estaba Duhalde, Menem, Yabrán. Bueno, José Luis, que era una figura que había trascendido los límites fronterizos de la Argentina", recordó.
Sobre la condena por la causa Vialidad a Cristina Fernández de Kirchner, Burlando explicó: "Hay que esperar que defina la Justicia. Una vez que lo haga, palabra santa. No me gusta ver a la política criticando a otros poderes".
"A mí no me gusta, pero obviamente todos tenemos derecho a opinar. Por otro lado, soy un amante de la libertad de expresión y que todos podamos decir lo que nos guste. Todo aquello que nosotros decimos de alguna manera ensucia, tal vez, el normal camino de la Justicia con la opinión pública. Y los jueces, hoy… Hay tanta debilidad moral que la opinión pública les afecta", indicó.
A la pregunta si volvería a pedir 30 millones de dólares o bajaría el precio para tomar el caso de Lázaro Báez, contestó: "No, obviamente que haría lo imposible por tomar el caso, pero subiría un poquito"
A la pregunta si volvería a pedir 30 millones de dólares o bajaría el precio para tomar el caso de Lázaro Báez, contestó: "No, obviamente que haría lo imposible por tomar el caso, pero subiría un poquito. Ahora vale más, (risas) Lo subiría, lo subiría. Hubo una reunión. Nada más".
"Yo quiero a la policía. La policía es el tipo que cobra dos mangos y está ofreciendo la vida para vos y para mí. Después, lo que pase con eso… Obviamente hay policías buenos, policías malos", sostuvo.
"El policía malo para mí no es policía. Pero me parece que tenemos que darles las herramientas para que la gran mayoría de los policías sean los policías buenos", añadió.
"Creo que Berni es un tipo que hace las cosas con pasión. No es una cuestión de mano dura o mano blanda. Es una cuestión de aplicar la ley", opinó sobre el ministro de Seguridad bonaerense.















