Es por la actualización del impuesto a los combustibles que quedó pendiente del año pasado, que se suma a la presión por el alza en el precio del barril.

Las petroleras están a la expectativa por lo que esperan sea una inminente actualización del impuesto a los combustibles que quedó pendiente del año pasado, a partir de la cual prevén un ajuste en el precio de las naftas que oscilaría entre el 1,5% y el 2%.
Desde dos firmas del sector argumentaron que no sólo la cuestión tributaria presiona al alza, sino también la suba de más del 20% que registró el barril de crudo en el mercado internacional durante el último mes.
Es por eso que hablan de un atraso que estaría entre el 10% y el 15% pero que, saben, no pueden aplicar de una sola vez.
Todo como consecuencia de que la variedad de petróleo Brent, utilizado como referencia para el mercado local, ya está en torno a los USD56, que contrastan con los USD44 que marcaba treinta días atrás.
En ese sentido, desde la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (Cecha) salieron a asegurar que esperan un incremento del 1,7% en las próximas horas. El gerente de la entidad, Guillermo Lego, explicó que el mismo debería concretarse "este viernes o sábado" dado que habrá un alza del impuesto sobre los combustibles, aunque afirmó que no sabe si el Gobierno puede llegar a postergar el alza.
En lo concreto, mañana se aplicaría el remanente de la actualización de un impuesto correspondiente al tercer trimestre del año pasado que se había postergado, y que el Gobierno había resuelto aplicar en dos tramos. Se trata del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y al dióxido de carbono (IDC) que cada tres meses tienen que modificarse de acuerdo al avance que haya tenido el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en el período anterior. Durante los primeros meses de la pandemia, el Ejecutivo había decidido prorrogarlos. Pero finalmente desde octubre comenzaron a ponerse al día con el gravamen.















