La firma Minas Argentinas espera potenciar la mina Gualcamayo y alcanzar una producción estimada de 120.000 onzas de oro anuales. Y plantea la construcción de un gasoducto para abastecer las operaciones.

La mina Gualcamayo, operada por Minas Argentinas S.A., miembro del grupo AISA, se convierte en protagonista de la inversión minera más importante en San Juan del último tiempo, con un compromiso de desembolso de 1.000 millones de dólares.
La iniciativa se enmarca en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), siendo la primera en la provincia que se acoge y la de mayor envergadura en toda la región.
El plan contempla un ambicioso conjunto de proyectos destinados a revitalizar y expandir la actividad productiva de la mina. La inversión de la compañía se articula a través de un Vehículo de Proyecto Único (VPU), un modelo que integra diversos desarrollos.
Uno de los ejes centrales de este esquema es el Proyecto Carbonatos Profundos (DCP), que demandará una inversión de 485 millones de dólares.

Durante 2025, la empresa tiene previsto completar estudios de factibilidad e ingeniería que permitirán delinear el plan de producción y, seguidamente, iniciar la construcción de una mina subterránea con un sistema de molienda y una planta de flotación.
Con capacidad para procesar entre 3.500 y 4.000 toneladas diarias, no solo representará una importante fuente de empleo directo en la región —con 1.000 puestos en la fase de construcción y 400 en la operativa—, sino que también proyecta una producción anual de 120.000 onzas de oro, asegurando una vida útil de al menos 17 años.














